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La eclosión de las seudodamas

El debut de Mick Jagger, la excentricidad de Lady Gaga y el triunfo de Lady Antebellum protagonizan los Grammy

Los galardones son lo de menos en la gala de los premios anuales que concede la Academia estadounidense de la música, los Grammy. O eso se deduce de su 53ª edición, que se celebró el domingo por la noche en el Staples Center de Los Ángeles. De las 108 distinciones que se entregaban solo 10 fueron incluidas en la retransmisión televisiva de tres horas y media. El resto se concedieron en el relativo anonimato de una ceremonia previa.

Los entregados discursos cedieron el espacio al espectáculo para todas las edades. En un esfuerzo de integración generacional, las actuaciones fueron desde los aventajados alumnos de escuela primaria (Justin Bieber, Jaden Smith) hasta los veteranos con poco que demostrar (Mick Jagger, Barbra Streisand).

Una muestra de la vocación por hermanar épocas la dieron las dos potentes actuaciones iniciales. Para un homenaje a la convaleciente Aretha Franklin (18 veces ganadora de un Grammy) se unió a Jennifer Hudson, Christina Aguilera, Florence Welch, Yolanda Adams y Martina McBride para interpretar una ensalada de sus grandes éxitos. Una delgadísima Franklin habló después en un vídeo grabado en Detroit.

Eminem se llevó dos premios en la categoría de rap: mejor solo y álbum. Un número decepcionante, teniendo en cuenta que llegó como el más nominado de la noche con 10 candidaturas.

Talento sin empaquetar

La otra gran decepción de la velada se la llevaron los seguidores de Justin Bieber, que vieron cómo el talento no empaquetable de Esperanza Spalding, de 26 años, le arrebataba el premio al mejor artista revelación. Es la primera artista de jazz en lograrlo.

Otros galardonados poco esperados fueron Lady Antebellum y Arcade Fire. El grupo de Nashville, fenómeno de ventas en EE UU, se hizo con cinco galardones. El combo canadiense de indie a gran escala fue distinguido con el premio gordo. El álbum del año, según los Grammy, es The suburbs.

Otra seudodama, Lady Gaga, estaba llamada a protagonizar la noche. Lo hizo a medias. Su entrada en el estadio dentro de un huevo-embrión quedará como uno de esos momentos. La artista solo salió del artefacto para interpretar por primera vez en directo el sencillo de presentación de su nuevo álbum, Born this way. Gaga obtuvo tres de los cinco galardones a los que optaba (mejor cantante femenina de pop, álbum vocal de pop y vídeo). Los mismos que Jay Z o John Legend. También destacó el premio Paraíso express, de Alejandro Sanz, como mejor álbum de pop latino.

Mick Jagger no necesitó tanto aparato en su primera actuación en los Grammy a los 67 años. "Estoy encantado de estar aquí", dijo antes de versionar Everybody needs somebody to love, en homenaje al fallecido Solomon Burke. Parecido alegato estaba detrás de la participación de Bob Dylan, de 69 años, al que se le rindió tributo acústico en tres actos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2011