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La polución en Barcelona supera en 1,5 toneladas las emisiones previstas

El Ayuntamiento solo logra el 55% de los objetivos en ahorro de energía para 2007-2011 - El proyecto hasta 2020 no penaliza el vehículo privado

Al Ayuntamiento de Barcelona no le salen los números. Según las previsiones, en 2010 la ciudad debía generar 9.000 toneladas de gases de óxidos de nitrógeno, conocidos como NOx y responsables de la contaminación del aire, objeto de especial vigilancia por parte de la Unión Europea. La proyección municipal falló. En 2008 ya había 1.413 toneladas de más. Algo similar ocurrió con el gasto de energía estimado: desde 2002 hasta 2010 solo se ha ahorrado el 55% de lo previsto, 428.000 megavatios/hora.

En medio de la polémica por la contaminación en la ciudad, el gobierno municipal -integrado por PSC y de ICV-EUiA, con una cartera de Medio Ambiente en manos de la ecosocialista Imma Mayol- no se plantea una drástica reducción del tráfico privado, que es lo que proponen los expertos consultados. "Se trata simplemente de emitir menos. Berlín y Londres ya han limitado el número de vehículos que circulan", explica José María Baldasano, catedrático de la Universidad Politécnica de Cataluña.

Según el Plan de Energía, Cambio Climático y Calidad del Aire 2011-2020 (PECQ), que traza las líneas de acción contra la contaminación y a cuyo borrador ha tenido acceso EL PAÍS, el Ayuntamiento fija como nueva meta reducir las emisiones de todos los sectores a 9.864 de los óxidos de nitrógeno, el 17,3% menos que en 2008. Respecto a las partículas en suspensión (PM10), el plan dice que se reducirán a 619 toneladas en 2020, el 17% menos que en 2008.

Lo curioso es que, dentro del mismo plan, se prevé reducir casi a la mitad las emisiones de óxidos de nitrógeno (de 5.014 en 2008 a 2.986 en 2020) y partículas suspendidas (de 457 a 280) de los coches. El Ayuntamiento fía esta mejora significativa a la renovación del parque automotor, cuya media de antigüedad ahora sitúa en los 5,6 años, con la entrada en vigor de "normativas europeas más restrictivas a los fabricantes de vehículos y a la penetración en el mercado de tecnologías más limpias".

En un decenio, establece el documento, el desarrollo del puerto de Barcelona lo convertirá en el mayor emisor de óxidos de nitrógeno y partículas, relegando a un segundo lugar el tránsito viario. El puerto, de hecho, es el único sector que no disminuirá sus emisiones, las cuales se verán incrementadas también por la puesta en marcha, en los próximos años, de la central térmica de ciclo combinado. Su funcionamiento hará, según el documento, que se tomen "medidas compensatorias que han de evitar emisiones superiores a las derivadas del funcionamiento de la central".

En ninguna de las 18 medidas que prevé el plan en lo que tiene que ver con tráfico y transporte se menciona la restricción del tráfico, responsable, según estudios científicos, del 40% de las emisiones. Eso sí, se sugiere la creación de "radares ambientales" para pescar a los que contaminan más.Además de la propuesta de crear miniparadas para los taxis sin pasajeros y así evitar que circulen por la ciudad, que Mayol anunció la semana pasada, el plan recoge medidas como la ubicación de radares ambientales.

Según el documento, los puntos de control serían rotativos dentro de la ciudad y sus accesos. "Habría que pensar en medidas para actuar sobre los más contaminantes", explica el texto. El Consistorio cree que esta medida reducirá el 13% de las emisiones de óxidos de nitrógeno y el 20% de partículas.

Por otra parte, Medio Ambiente reconoce que el actual protocolo de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) "no es suficiente para la problemática de los óxidos de nitrógeno y las partículas en suspensión".

Otro proyecto establece crear una "etiqueta ambiental" que se le otorgaría a las empresas y ciudadanos que compren vehículos más limpios, aunque el documento no concreta quién la expediría. Tener el distintivo permitiría, entre otras cosas, acceder a descuentos en los aparcamientos públicos y, en el caso de los vehículos de carga, poder entrar a zonas de carga y descarga "exclusivas" para furgones limpios.

La principal apuesta del Ayuntamiento, los vehículos eléctricos, comenzarían a circular por las calles en 2012. Según el plan, se espera que en 10 años haya unas 5.528 motocicletas y unas 1.000 bicicletas que funcionen con este tipo de energía. Para estimular el cambio al sistema más limpio se prevén incentivos fiscales que no se precisan. Finalmente, Medio Ambiente propone un acuerdo que permita una tarifa variable según la ocupación y el tipo de vehículo en las entradas a la ciudad en vías de peaje.

Para que esta medida sea efectiva, dice el proyecto, la rebaja tendría que ser superior al 50% de la tarifa actual. Por tanto, la medida implicaría una negociación decidida con las concesionarias de las autopistas y la instalación de sistemas que cuenten el número de pasajeros por coche. La propuesta se pondría en marcha en 2012.

El gobierno local espera llevar este plan al próximo pleno, aunque CiU se opone a votarlo. Ante la falta de acuerdo, el informe se podría presentar en el pleno como medida de gobierno pero no como proposición de consenso. CiU se fía d el resultado de las encuestas y espera hacer su propio plan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de febrero de 2011