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Los recortes marcan el inicio de la legislatura en la sanidad pública

Mas-Collell reprocha el "gasto excesivo" del sistema - El coste por habitante en Cataluña se ajusta a la media nacional y es muy inferior al del País Vasco

Tijeras en mano, el Gobierno de Artur Mas analiza dónde recortar para reducir el déficit de la Generalitat, que se calcula en unos 7.000 millones de euros (el 3,6% del PIB). La poda no dejará indemne ningún departamento, inlcuido el de Salud, al que el nuevo consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, señaló como principal responsable del incremento del déficit por "un exceso de gasto". El reto del consejero del ramo, Boi Ruiz, es hallar la fórmula que permita garantizar la sostenibilidad del sistema. Expertos y profesionales analizan las claves del futuro inmediato de la sanidad pública.  

- Reducir el gasto. Las estadísticas desmienten los reproches del consejero Mas-Colell contra el "gasto excesivo" en sanidad. Así lo destaca Joan Coscubiela, profesor de la Facultad de Derecho de ESADE y ex representante de CC OO en el consejo asesor del Instituto Catalán de la Salud. En 2010, el gasto por cápita en sanidad en Cataluña (1.355 euros) se situó justo al nivel de la media española (1.331 euros). "Estamos muy por debajo de comunidades con el nivel de renta equiparable al nuestro, como el País Vasco (1.700 millones), y también muy lejos de la media europea", sostiene la ex consejera socialista Marina Geli, y añade que "ya se ha tocado techo en gasto sanitario". Y si el Gobierno no prevé aumentar los ingresos, solo tiene una salida: "Recortar prestaciones, reducir el número de profesionales o bien ambas cosas".  

Salud gastó 750 millones de más en el último año de Marina Geli

- Contener el déficit. Para Joan Coscubiela, el nuevo debate sobre la necesidad de recortes en sanidad se ha construido sobre dos premisas falsas: el ex Parceso de gasto y el déficit desbocado. "Es cierto que hay déficit en sanidad, pero hay que tener en cuenta que el presupuesto para 2010 se hizo deliberadamente deficitario, por debajo de la cifra de la liquidación de 2009. Es una práctica que no es nueva, ya que las comunidades la usan para cuadrar las cifras a golpes de martillo", asegura. Según datos provisionales, las cuentas del departamento de 2010 se cerrarán con un desvío de entre 750 y 800 millones respecto al presupuesto, que ascendió a 9.875 millones. "El desvío se debe a que las medidas del ministerio de reducción del precio de los medicamentos entraron en vigor a mediados de año y no al principio como preveíamos", justifica Geli.

- Recorte de prestaciones. Durante los años del tripartito se incorporaron al catálogo público servicios como la atención bucodental infantil, la podología en patologías vasculares crónicas, la reasignación de sexo y la atención a la fibromialgia. Ahora el Gobierno difícilmente podrá ampliar esa cartera. La propuesta de Ruiz consiste en crear una agencia que evalúe qué prestaciones, tecnologías o medicamentos hay que incorporar en función de su eficiencia y de si aportan un valor añadido. El sindicato Médicos de Cataluña reclama un "pacto social" para determinar "qué tipo de sanidad" se puede sostener. - Copago. El consejero Boi Ruiz ya ha anunciado que no impondrá medidas disuasorias como el pago de un euro por visita ni obligará a sufragar el coste de la comida de los ingresados en hospitales, a pesar de que cuando estaba al frente de la Unión Catalana de Hospitales defendió esa posibilidad. La plataforma Dempeus per la Sanitat Pública, que rechaza el copago, recuerda que el usuario contribuye "con impuestos y descuentos en la nómina".

El ex consejero de Economía Antoni Castells ya defendió medidas como el pago de la comida en los hospitales o de una parte de la factura de tratamientos, siempre en función del nivel de renta del usuario.  El profesor de Finanzas de ESADE Jordi Fabregat coincide y asegura que tarde o temprano "se impondrá la necesidad de establecer el copago" en función de la renta del usuario para evitar la quiebra del sistema. "Cada vez vivimos más años y pedimos más servicios y de más calidad", advierte. Fabregat también cuestiona el actual sistema de copago farmacéutico."Quizás debería revisarse que un jubilado con rentas altas tenga los fármacos gratuitos mientras que un asalariado en paro o con graves dificultades económicas paga el 40%", señala. 

- Reorganización de servicios y administrativa. Ruiz sí ha avanzado que se eliminarán servicios con demanda limitada que se ofrecen en algunos centros para agruparlos en un hospital. En la práctica, los ciudadanos deberán desplazarse a un hospital más lejano para someterse a determinadas pruebas. El consejero ha apostado también por implantar criterios de gestión privada en los centros públicos y ha asegurado que reducirá la estructura administrativa del departamento y del Instituto Catalán de la Salud.  

- Pedagogía. Con esta finalidad se dará al paciente una factura -conocida como factura en la sombra- en la que se detallará el coste de la atención recibida.   

- Recorte del gasto farmacéutico. Del presupuesto de salud de 2010, entre el 28% y el 30% se lo comerá la partida de farmacia. Reducir ese gasto es una prioridad. En los últimos años se ha disparado la factura de la medicación hospitalaria, pero se ha contenido el aumento de la partida para recetas gracias la prescripción electrónica y a los genéricos. El presidente del Consejo de Colegios Farmacéuticos de Cataluña, Jordi De Dalmases, advierte de que contra este sector "ya se ha actuado muy duramente", con los dos decretos del Gobierno central para reducir el precio de los medicamentos. Las farmacias han reducido sus beneficios el 20%.  

- Profesionales. "Ya nos han recortado un 5% nuestro sueldo, ya estamos colaborando. Que nos expliquen qué más van a hacer", reclama el sindicato Médicos de Cataluña. Ruiz ha asegurado que no rebajará plantillas, pero sí los costes laborales. El Gobierno gasta 3.600 millones en los 112.000 profesionales de la red pública y concertada, por lo que el recorte del 5% salarial supone ahorrar 200 millones. Salud dará incentivos a los médicos y gestores que se impliquen en contener el gasto.  

- Desgravación por las pólizas de mutuas. Ruiz ha asegurado que en esta legislatura se aplicará una desgravación en el tramo autonómico del IRPF a los ciudadanos que paguen una mutua privada. Lo hacen un 24% de los catalanes. "Al fomentar que  los ciudadanos con rentas más altas y que pueden pagarse una mutua utilicen la sanidad privada se está creando un sistema de salud público pobre y para pobres", lamenta la presidenta de Dempeus, Àngels Martínez Castells.

- Inversión en nuevos centros sanitarios. Ruiz analizará con lupa todos los proyectos de nuevos centros sanitarios que ha dejado sobre la mesa el tripartito. Asimismo apuesta por utilizar los centros privados a través de conciertos antes que por construir más centros públicos. CiU hereda del tripartito un plan de nuevas infraestructuras para el periodo de 2004 a 2015 que incluye la construcción de 9 hospitales y 99 centros de atención primaria con una inversión de 5.300 millones de euros. Actualmente se han ejecutado y acabado más del 60% de las obras previstas. Algunos de los proyectos pendientes se pospondrán o se abandonarán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de enero de 2011