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2.400 firmas para reducir la burocracia en la consulta

Se hacen llamar Grupo Antiburocracia de Madrid y empiezan a tener cierta solera. Son un puñado de médicos de primaria de la sanidad pública que, hartos de tareas burocráticas, se reunieron en enero de 2008 para intentar acabar o, al menos, reducir el papeleo que, calculan, se les come la mitad del tiempo de la consulta. Un tiempo escaso que les gustaría dedicar a los pacientes y no a rellenar informes, certificados o recetas que ni siquiera son suyas.

Sus planteamientos -difundidos sobre todo a través de internet- han tenido tanto eco que ayer se presentaron en el Colegio de Médicos de Madrid con un manifiesto y 2.400 firmas de apoyo de otros tantos médicos (y de la Vocalía de Primaria del Colegio y cuatro sociedades médicas).

"Ni queremos ni podemos seguir en las condiciones actuales", aseguraron. Una de sus principales reivindicaciones es la de escribir recetas de medicamentos que han prescrito otros. Aseguran que la normativa de la Comunidad de Madrid al respecto contradice a las de otras regiones. En Madrid, denuncian, el médico de familia escribe las recetas de pacientes a los que no ha visto. ¿Qué pasa si no está de acuerdo con el diagnóstico? Ocurre, por ejemplo, con las urgencias. El paciente sale del hospital con la prescripción, pero tiene que ir a su médico del centro de salud para que le haga la receta. El sistema le obliga a "peregrinar" de una consulta a otra.

Recetas de la privada

Sucede también con algunos especialistas y, quizá lo más discutible, con los pacientes de residencias geriátricas privadas. El médico de la residencia trata al paciente y pasa cada cierto tiempo por el centro de salud para que el de primaria transcriba la medicación en recetas oficiales. "Algo que expresamente prohíbe la legislación", denunció ayer el Grupo Antiburocracia. "A algunos de esos pacientes ni los conocemos; no los hemos visto nunca", señaló un portavoz.

"¿Alguien imagina que un arquitecto firme planos en los que no ha intervenido y que le obliguen a responsabilizarse de ellos una vez construidos? Es lo que nos sucede a los médicos de familia de Madrid todos los días", asegura el manifiesto. Los médicos criticaron también la nueva aplicación informática que Sanidad está instalando en los centros de salud porque enlentece su trabajo. "En ocasiones llegamos a plantearnos si no sería mejor hacer las recetas de nuevo a mano", afirman.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de enero de 2011