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"Muy poco separa a los hombres de Al Qaeda del material radiactivo de Yemen"

Un funcionario yemení alertó en enero del total descontrol de los almacenes

La pesadilla de material radiactivo en manos de grupos terroristas se reproduce con características parecidas en varios rincones de la Tierra. Uno de los casos más alarmantes es el de Yemen, un país en el que las células de Al Qaeda están en pleno desarrollo y en el que son los mismos funcionarios del Gobierno local quienes alertan en privado del absoluto descontrol en el que pueden hallarse almacenados materiales radiactivos utilizables para armar bombas sucias.

Un cable datado en enero de este año y enviado por la Embajada estadounidense en Saná a las principales agencias de seguridad norteamericanas recoge el inquietante relato de un funcionario del Gobierno yemení acerca de unas instalaciones en la que se almacenaba material radiactivo destinado a hospitales y a universidades por motivos de estudio. Según el relato del funcionario, las instalaciones en cuestión contaban en ese momento con un sistema de protección completamente inadecuado, con circuitos de cámaras en estado inutilizable durante largos periodos. Solo había un guardia de seguridad, y fue despedido. "Muy poco separa a los malos del material nuclear de Yemen", señaló la fuente.

La fuente de los estadounidenses prácticamente implora al Gobierno de Washington para que ejerza su influencia sobre Saná y lo convenza de la necesidad de guardar los materiales en condiciones de seguridad radicalmente mejoradas.

Efectivamente, días después de la alerta, el material de las instalaciones cuestionadas había sido transferido a otras más seguras. Estados Unidos declara abiertamente desde hace tiempo su preocupación por el estado de protección de materiales nucleares en decenas de países del mundo y colabora con muchos de ellos para elevar los estándares de seguridad. Los cables secretos atestiguan el esfuerzo producido con ese fin.

La gravedad del asunto del caso yemení es exacerbada por la creciente presencia de Al Qaeda en el país de la península arábiga. Yemen ha sido el lugar de incubación de varios de los ataques terroristas dirigidos contra objetivos occidentales en los últimos años.

Los isótopos objeto de la alerta no son explosivos en sí, pero podrían ser utilizados para fabricar una bomba sucia, un artefacto nuclear sin la capacidad explosiva de una verdadera cabeza atómica, pero capaz de causar daños enormes y consistente contaminación radiactiva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de diciembre de 2010