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Cien controladores y un coronel

Un grito colectivo de alegría en medio del enfado entre los turistas del aeropuerto de Sevilla. Eran las 15.40 de ayer, cuando los pasajeros de la compañía Air Europa con destino Palma de Mallorca escucharon por megafonía que su avión, previsto para el día anterior, iba a salir. Fue el único en toda la jornada. Así que se oyó en todo el aeródromo. Después, las prisas. Muchos pasajeros corrían entre el punto de información de la compañía y el mostrador de facturación, donde las empleadas no daban abasto. "Corran o lo pierden", alertaban a los últimos rezagados. Desde Málaga, Jerez y Almería apenas estaba previsto que despegara una veintena de vuelos hasta las 20.00, mientras que 266 fueron cancelados debido al paro de controladores.

Una veintena de oficiales del Ejército de Aire vigila desde ayer los seis aeropuertos andaluces, reactivados a mediodía tras la amenaza que los militares exhibieron a los controladores de aplicarles el Código Penal Militar. Por la mañana el Centro de Control Sur de Sevilla, desde donde se gestiona el espacio aéreo de la comunidad, amaneció con 10 de los 19 controladores convocados, pero tras el cambio de turno a las 15.00 se incorporaron 30 de los 31. En Málaga trabajaron desde el mediodía los nueve controladores previstos en el turno. El 98% de los controladores se incorporó tras el estado de alarma, según datos del Ministerio de Defensa.

"Estamos trabajando con una pistola al lado y el ejército desplegado. Si los pilotos se quieren arriesgar, saldrán vuelos de Sevilla, pero la situación es desesperada", alertaba un controlador. "¿Cómo gente que lo tiene todo es capaz de tirarlo por la borda? La continua degradación de las condiciones de trabajo hasta no poder garantizar ni la seguridad aérea ni nuestra salud han provocado esto", describía otro. La situación se mantuvo muy tensa durante todo el día y el centenar de controladores del centro de Sevilla estuvieron reunidos mientras esperaban las órdenes de los mandos del Ejército del Aire, ubicados en la sala de control.

Mientras, la Fiscalía Superior investiga un posible delito de sedición por parte de los controladores en los aeropuertos andaluces, Ceuta y el helipuerto de Melilla. La Policía Judicial recabó la información pertinente "para analizar lo que estaba pasando en cada aeropuerto", según fuentes del ministerio público. Las fiscalías provinciales colaboraron con la Fiscalía Superior para averiguar si con su ausencia del trabajo, los controladores infringieron la Ley de la Navegación Aérea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de diciembre de 2010