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LOS PAPELES DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO | La reacción de la Fiscalía

La Fiscalía asegura que no admite injerencias externas en sus informes

Afirma que fundamenta las posiciones que mantiene en criterios jurídicos

La Fiscalía General del Estado aseguró ayer en un comunicado que fundamenta todas las posiciones que mantiene en los procedimientos en los que es parte en criterios estrictamente jurídicos, con plena autonomía y sin admitir ningún tipo de injerencia externa. Salía así al paso de los documentos del Departamento de Estado de EE UU revelados por Wikileaks y publicados por este periódico sobre las presiones recibidas en relación a los casos sobre jurisdicción universal que se tramitan en la Audiencia Nacional y en los que están implicados oficiales o autoridades de Estados Unidos: el caso Couso, sobre el asesinato el 8 de abril de 2003 del cámara de Telecinco José Couso en el Hotel Palestina de Bagdad por disparos de un tanque norteamericano; los dos casos sobre Guantánamo, acerca de las torturas y tratos inhumanos padecidos por cientos de prisioneros en el limbo jurídico de la base estadounidense en la isla de Cuba, y el caso sobre los vuelos de la CIA, en los que se trasladaba a sospechosos de terrorismo a cárceles secretas en terceros países.

Desde 2005 existe un Grupo de Trabajo para intercambio de información

En abril se suscribió un Memorando de Entendimiento con los norteamericanos

En el comunicado, la fiscalía asegura que "mantiene una estrecha y fructífera relación de cooperación con la Fiscalía General de Estados Unidos, al igual que con las fiscalías de otros países de nuestro entorno, fundamentalmente en el área de la lucha contra el terrorismo internacional, el narcotráfico y la criminalidad organizada".

El texto precisa que "en ese marco, existe desde 2005 un grupo de trabajo permanente, integrado por fiscales de ambos países que se reúne de forma periódica para el intercambio de información sobre los respectivos sistemas judiciales nacionales, la situación y tendencia de la criminalidad y asuntos de interés mutuo".

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ha recibido en la sede de la Fiscalía General a sus homólogos norteamericanos, Alberto González, en octubre de 2006, y Eric Holder, en 2010. Con este último suscribió el pasado mes de abril un Memorando de Entendimiento conjunto entre ambas fiscalías.

La nota de la fiscalía señala que "dentro de ese espíritu de colaboración entre países aliados y amigos, atiende ordinariamente las solicitudes de información en asuntos de su interés". Y puntualiza que su papel se limita a "trasladar la posición jurídica que el ministerio público mantiene en dichos procedimientos". Esa misma información, indica la fiscalía, se traslada también a los medios de comunicación y al conjunto de los ciudadanos.

"La Fiscalía de la Audiencia Nacional, como el resto de las Fiscalías que integran el ministerio público español", explica el comunicado difundido ayer, "fundamenta las posiciones que mantiene en el conjunto de los procedimientos en que interviene con absoluta autonomía y sobre la base de criterios estrictamente jurídicos, sin admitir ninguna clase de injerencia externa".

Finalmente la fiscalía concluye que "dicha autonomía es compatible con el mantenimiento de una relación de cortesía y cooperación mutua con las Fiscalías de países amigos y aliados, y con su representación diplomática en España, atendiendo las solicitudes de información sobre asuntos de interés mutuo, que siempre se han formulado dentro del absoluto respeto a la independencia de la Justicia española".

El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, que se encuentra en Washington, donde participa en la elaboración de un manual sobre terrorismo auspiciado por las Naciones Unidas, calificó de "absolutamente falso" que la Embajada de Estados Unidos marque la agenda de la fiscalía, informa Efe.

Zaragoza tachó de "sesgada" la información basada en los documentos de la Embajada de Estados Unidos en Madrid desvelados por Wikileaks que apunta a que pudo actuar de "colaborador" del país norteamericano para conseguir archivar causas abiertas en nuestro país contra militares y políticos estadounidenses.

El fiscal jefe de la Audiencia resaltó que existe colaboración con los países aliados, sin que eso quiera decir que existen maniobras extrañas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de diciembre de 2010