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Irán acusa de espionaje a dos periodistas alemanes

Ambos fueron detenidos al entrevistar al hijo de Sakineh

Los dos alemanes detenidos en Irán cuando entrevistaban al hijo de Sakineh Ashtianí -la condenada a lapidación por supuesto adulterio, cuya pena ha sido suspendida temporalmente por la presión internacional- fueron acusados de espionaje, según indicaron funcionarios judiciales.

Irán acusó en un primer momento a los alemanes, que entraron en el país con visado de turista, de trabajar ilegalmente como reporteros. Sin embargo, el jefe de la judicatura de la provincia de Azerbaiyán oriental indicó que se enfrentan a cargos de espionaje, delito por el que se imponen fuertes condenas, incluida la pena de muerte. Los periodistas alemanes fueron detenidos en Tabriz, capital de esa provincia iraní y en cuya cárcel se encuentra presa Sakineh. El hijo mayor de la condenada, Sajad, y el abogado de esta, Hutan Kian, también fueron detenidos.

Los reporteros entraron en el país con visado de turista

Francia protesta por el trato de Teherán a su personal diplomático

"Ha sido probado el cargo de espionaje para los dos ciudadanos alemanes que llegaron a Irán para difundir propaganda y espiar", declaró Malekajdar Shafiri, según informó la agencia semioficial de noticias Fars.

El caso de los alemanes se suma a la tensión que se vive entre Irán y Occidente con motivo de las conversaciones para reanudar, en las próximas semanas, las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, que numerosos países temen que sirva para que Irán se dote de armas atómicas, lo que Teherán desmiente.

La sentencia de lapidación por adulterio despertó la ira de la comunidad internacional y la atención de los medios de comunicación. La Unión Europea la consideró "salvaje" y el Vaticano pidió clemencia, al tiempo que Brasil ofreció asilo a Ashtianí. El presidente Mahmud Ahmadineyad ha negado que Ashtianí fuese sentenciada a lapidación y acusó a los medios de comunicación internacionales de inflar la historia para desacreditar a Irán.

Las autoridades de Teherán indicaron que la pena de lapidación por adulterio ha sido suspendida, pero que Ashtianí puede ser ahorcada si se aprueba la sentencia por complicidad en el asesinato de su marido. No obstante, Mohammad Mostafaeí -abogado de Sakineh hasta que el hostigamiento del Gobierno le obligó en agosto pasado a exiliarse en Noruega- declaró en una entrevista con EL PAÍS, el pasado viernes, que "no se puede abrir el caso de Sakineh por complicidad en el asesinato de su marido, en el que fue condenada en firme en 2007 a 10 años de cárcel".

La televisión iraní emitió una entrevista con los dos alemanes en la que reconocen que fueron engañados por un activista iraní en Alemania.

El lunes por la noche, la televisión iraní también emitió una entrevista con Sakineh -la tercera que difunde- en la que la condenada confesó su "pecado de adulterio" y se declaró una "pecadora". Sakineh, de 43 años, arremetió contra Miha Ahadi, activista del Comité Internacional contra la Lapidación, con sede en Alemania, por exponer su historia por todo el mundo.

Por otra parte, Francia acusó ayer a los servicios de seguridad iraníes de cometer "actos inaceptables de violencia" contra el personal diplomático francés en Teherán. La entrada a la residencia de la Embajada francesa en Irán fue bloqueada el domingo por agentes sin identificación que "procedieron a detener a los invitados del embajador francés y cometieron inaceptables actos de violencia contra el personal de la representación francesa", señala un comunicado del Ministerio de Exteriores. "Tras los incidentes, las autoridades francesas convocaron al embajador iraní en París para presentarle la más enérgica protesta por esta violación extrema de la Convención de Viena", añade el texto.

El Gobierno iraní no se ha pronunciado hasta el momento sobre el incidente ni ha comentado las acusaciones que se le imputan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de noviembre de 2010