Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rebrotan las 'Quatre Columnes'

El monumento de Puig i Cadafalch volverá a Montjuïc a mediados de diciembre

Una de las postales más conocidas de Barcelona, la de la montaña de Montjuïc vista desde la plaza de Espanya, cambiará a mediados de diciembre cuando se inaugure la restitución del monumento de las Quatre Columnes, de Josep Puig i Cadafalch. Ayer, entre los andamios de hierro, ya eran visibles en la plaza del Marqués de la Foronda, entre la Font Màgica y el Palau Nacional, las bases y más de cuatro metros del fuste de las esbeltas columnas de estilo jónico romano que alcanzarán casi los 19 metros de altura cuando estén terminadas.

El monumento, construido por el arquitecto modernista en 1919, fue derribado en 1928 durante la dictadura de Primo de Rivera por considerarse una representación tridimensional de la senyera. Por eso, ayer, en el acto de soterramiento de una cápsula con toda la documentación generada durante los años que ha durado la campaña que reclamaba su reconstrucción, el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, aseguró: "la ciudad tiene la fuerza y la ambición de restituir lo que algunos quisieron que se eliminara del paisaje para que desapareciese de la memoria". Mientras, Enric Padrosa, representante de la Xarxa d'Entitats Cíviques i Culturals dels Països Catalans, entidad promotora de la recuperación, señaló que las Quatre Columnes "serán el monumento nacional a los patriotas catalanes de todos los tiempos", un aspecto que Jordi Portabella, líder de ERC en el Ayuntamiento, confirmó, "aunque habrá que acabar de consensuar la frase final que se coloque junto al monumento".

Las obras las realiza un equipo distinto del que presentó la propuesta escogida

Las columnas originales eran de ladrillo rebozado para imitar la piedra, las nuevas están formadas por anillos de piedra artificial -mezcla de cemento, mármol y granito blancos- que una grúa va colocando uno sobre otro.

El proyecto de restitución, -adjudicado en 2009 mediante un procedimiento negociado-, fue redactado por el equipo de arquitectos Rosselló-Sangenís a partir de los planos originales, las imágenes conocidas del monumento y los tratados de órdenes clásicos de arquitectura.

No parecía que tuviera que ser así cuando en 2007 Carles Martí, por entonces concejal de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, explicó que la Comisión de Esculturas había resuelto que el gabinete de arquitectos Elías Torres y Martínez Lapeña "tire adelante el encargo (...), determine los materiales con que se reconstruirán las columnas y qué técnicas se utilizarán para su enclave". Ayer, Torres aseguró que aquello fue una "consulta" y que solo hicieron "una sugerencia".

Coincidiendo con las obras, el entorno de las columnas también será reformado y se pavimentará con piedra de Montjuïc "que el Ayuntamiento tiene en un depósito". También se están realizando los trabajos de mantenimiento anuales de la Font Màgica, que reabrirá el 26 de noviembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de noviembre de 2010