Argentina permite a Telecom Italia seguir controlando su filial

Fernández cede y cierra el caso antimonopolio contra Telefónica

El Gobierno de Argentina, que había acusado a principios de año a Telefónica y Telecom Italia de constituir un monopolio en el mercado de telefonía fija de ese país, ha autorizado finalmente la entrada del grupo español en el capital de la italiana, que data de 2006. Esta había sido investigada por las autoridades ya que Telefónica y Telecom Argentina se reparten el mercado de telefonía del país desde 1990.

Las dos compañías han prometido medidas con las que se pretende que no haya "ni control, ni influencia sustancial, ni intercambio de informaciones" entre ambas, algo que ya habían ofrecido desde el principio. El consorcio Telco, del que forma parte Telefónica y que posee a su vez la participación de control en Telecom Italia, no podrá formar parte de la toma de decisiones en Argentina.

La noticia sorprendió a todos y se conoció después de que la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, recibiera a los máximos ejecutivos de Telefónica de Argentina, Telecom Italia y del otro socio de Telecom Argentina, el grupo local Werthein.

Telefónica y Telecom Argentina se habían repartido en 1990 el antiguo monopolio estatal de telefonía fija de este país. Hasta hace pocos meses, Telecom Italia tenía el 50% de Sofora, que controla Telecom Argentina. El 48% restante de Sofora pertenecía a la familia Werthein, que había comprado en 2003 la parte de France Télécom con el apoyo de los Kirchner.

El panorama volvió a cambiar en 2006 cuando Telefónica entró indirectamente en el capital de Telecom Argentina, al adquirir el 42% de Telco, la sociedad que controla el 25% de Telecom Italia. En 2007, Brasil aprobó esta operación, pero determinó que Telefónica se abstuviese de participar de las reuniones del Consejo de Telecom Italia en las que se discutiera o decidiera sobre los negocios en Brasil.

En Argentina, los Werthein comenzaron una embestida contra sus socios italianos para denunciarlos por presunto monopolio. A partir de entonces, el Gobierno argentino empezó a investigar la operación y llegó a ordenar a Telecom Italia que vendiese su parte en la operadora argentina.

Los accionistas italianos recurrieron a los tribunales todas las medidas del Gobierno y consiguieron una victoria tras otra. Además, hicieron las paces con la familia Werthein, y elevaron su participación del 50% al 58% de la controlante de Telecom Argentina. Ahora el Gobierno cierra el caso antimonopolio.

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