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La UE contempla un abanico amplio de impuestos a la banca

Un 0,1% sobre las transacciones recaudaría 372.000 millones

Antes de lo previsto se ha roto el tabú. La aplicación de impuestos y tasas a la banca para desanimar las operaciones especulativas o simplemente aumentar la recaudación está ya en el orden del día de la Unión Europea. Los ministros de Economía de los Veintisiete debatirán hoy formalmente la forma de aplicar este tipo de gravámenes a las entidades financieras. La Comisión Europea presentó ayer un documento de trabajo non paper en el que se analizan distintas posibilidades y su capacidad recaudatoria.

El documento de la Comisión propone en principio dos tipos de impuestos. La Tasa a las Transacciones Financieras (TTF), inspirada en la llamada Tasa Tobin, que se aplicaría al tráfico de operaciones financieras y la Tasa sobre la Actividad Financiera (TAF), que gravaría el volumen de negocio de las actividades. La Comisión no ha incluido otras figuras que se han aplicado ya en algunos países como los impuestos a los bonos de los directivos, un recargo al impuesto sobre la renta en el sector financiero y la Tasa a las Transacciones en Divisas, por estimar que ya están incluidas de alguna manera en alguno de los dos grupos.

La Comisión presenta un documento con varias propuestas

Salgado rechaza que los que incumplan el límite de déficit pierdan fondos

Sobre la TTF, que ha sido promovida por el Parlamento Europeo, el Partido de los Socialistas Europeos (PES) y varias ONG, Bruselas propone dos opciones. Una primera sobre una base amplia, (TFF1), que gravaría todo tipo de operaciones realizadas con acciones, obligaciones, bonos, divisas y productos derivados y que según el Instituto de Investigación Económica de Austria tendría una capacidad de recaudación que oscilaría entre los 145.000 y los 372.000 millones de euros anuales, aplicando un tipo del 0,1% sobre el volumen de las transacciones. Esta figura presenta, sin embargo, muchos inconvenientes como es la recaudación de las operaciones de productos derivados, la mayor parte de las cuales se realizan fuera de mercado en transacciones bilaterales. Otro inconveniente es que un 71% de la recaudación, se la llevaría Reino Unido, que es donde se realizan estas operaciones.

Otra versión más restringida es la llamada TFF2, que prevé gravar solo las transacciones efectuadas con acciones y bonos. En este caso la recaudación obtenida oscilaría entre los 57.000 y los 64.000 millones anuales.

La otra medida en estudio es la Tasa sobre la Actividad Financiero (TAF) que gravaría los beneficios y las remuneraciones pagadas por las actividades financieras sobre la que también se han considerado varios escenarios. Uno de los modelos diseñados prevé una recaudación de 26.200 millones de euros anuales en el conjunto de la UE. La TAV tiene la ventaja de poder aplicarse de manera claramente diferenciada en cada país. Siguiendo el ejemplo citado, en el caso de España supondría una recaudación de 1.900 millones de euros anuales, mientras que Alemania y Francia lograrían 4.400 y 3.200 millones de euros respectivamente.

Estos impuestos son completamente independientes de las tasas previstas en la reforma financiera que probablemente se aprobará a finales de mes, para constituir dos fondos. Se trata de un Fondo de Resolución Bank Levy, constituido a base de contribuciones o tasas a los bancos para disponer de recursos suficientes para ayudar a reflotar o liquidar las entidades fallidas. Otro fondo, también formado con contribuciones servirá para disponer de los recursos necesarios para garantizar los depósitos de los particulares, que actualmente cuentan con garantía mínima de 100.000 euros por cuenta.

España, que ya cuenta con un fondo de garantía para asegurar los depósitos de los clientes y hacer frente a las posibles crisis, deberá separarlo en dos entidades.

Por otra parte, los ministros de Economía celebraron ayer la reunión de la Task Force, bajo la presidencia de Herman Van Rompuy, presidente a su vez del Consejo Europeo, para analizar las medidas para reforzar el Gobierno económico de la UE. La vicepresidenta Elena Salgado se mostró ayer contraria a la imposición de sanciones a los países que incurran en déficit excesivo que impliquen la pérdida de fondos estructurales y de cohesión.

"Nosotros creemos que hay que tener mucho cuidado con los fondos estructurales y de cohesión, que a eso no debería afectar". Salgado admitió otro tipo de sanciones como las multas pero recordó que esto ya está previsto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de septiembre de 2010