Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cataluña exigirá el catalán a sus profesores pero sin examinarlos

El Gobierno autonómico rectifica para suavizar la polémica

El consejero catalán de Universidades y miembro de Esquerra Republicana de Catalunya, Josep Huguet, recula. Tras el revuelo que ha causado dentro y fuera de Cataluña su propuesta de exigir que los nuevos profesores universitarios, los que promocionen y los temporales con más de dos años de contrato, tengan que acreditar con un título un nivel alto de catalán, ha decidido dar marcha atrás y suavizar la norma.

El Gobierno catalán plantea que quien lo desee pueda sacarse el título de suficiencia en catalán, equivalente al nivel C, un nivel medio alto dentro de una escala que va del A al D. Pero la novedad es que también bastará con que los profesores hagan cursos de catalán en las universidades sin necesidad de examinarse y obtener un título, dicen fuentes del Ejecutivo catalán. Por ello se propone dejar en manos de las universidades que determinen cómo harán los cursos y habilitarán a los profesores que los pasen para asegurar que saben el idioma. La conclusión final de este cambio es: demostrar que se sabe catalán sí, pero sin que sea necesario hacerlo a través de un examen y con un título, sino a través de cursos y un certificado de las universidades de que se conoce el idioma.

Bastará con hacer cursos de catalán que diseñarán los propios centros

Se mantiene el plazo de dos años para demostrar que se sabe catalán, pero ahora también por la nueva vía de cursos en la universidad y sin examen.

Profesores visitantes y eméritos seguirán exonerados de acreditar el catalán. Al tiempo, se exigirá un título de lengua extranjera para dar clases en un idioma foráneo, por ejemplo, en los máster en inglés. A los candidatos extranjeros se les pedirá que acrediten que saben castellano.

Con la nueva redacción del decreto, a las nuevas hornadas de profesores les bastará con acreditar que saben esta lengua a través del título de BUP o de Secundaria, considerados niveles equivalentes al que se quiere exigir. Se mantiene que las universidades contarán con seis meses de plazo para hacer algunas excepciones en las contrataciones, que se aplicarán en el caso de querer captar profesores prestigiosos. No habrá una pérdida de talento ni de buenos profesores, aseguran desde la Generalitat.

Las reacciones en contra de exigir una titulación en catalán saltaron primero dentro de Cataluña. El profesor Xavier Sala i Martín, por ejemplo, aseguró que dejaría la docencia si se le pide examinarse de catalán.

El ministro de Educación, Angel Gabilondo, se mostró ayer contrario a "fijar una lengua como condición para ser profesor de una universidad". Dijo en una entrevista a Punto Radio que el ministerio lo "último" que quiere es "cerrar la universidad a la llegada de profesores de otros países y lugares de España" por lo que aparte de "reconocer el autogobierno de las universidades" tiene también que "hacer valer la Constitución".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de septiembre de 2010