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El presidente de la firma china Chery avalará instalar su fábrica en Cataluña

Otras regiones europeas optan a ser la sede de la planta en Europa - El proyecto supone la creación de 10.000 empleos

El fabricante de automóviles chino Chery quiere atacar el mercado europeo. Es ya el primer productor independiente en su país y allí fabrica más de 500.000 vehículos al año. Ahora quiere vender sus coches también en el Viejo Continente y, para eso, necesita instalarse en Europa. Cataluña no es la única que se ha interesado en albergar el macroproyecto chino. Pero ayer, según fuentes cercanas a la negociación, el presidente de la compañía, Yi Yaontong, se comprometió con el Gobierno catalán a defender su candidatura frente a las de otras regiones ante el consejo de administración de la empresa.

Chery pone encima de la mesa un proyecto que incluye fábrica, centro logístico, 1.000 millones de euros de inversión y la creación de 10.000 puestos de trabajo directos e indirectos. La planta que instalará en Europa (hasta ahora tienen dos factorías en Rusia y Ucrania pero solo de componentes) será el punto desde el que ensamblarán y comercializarán vehículos hacia África, Oriente Próximo y toda Europa. Quieren empezar a construirla en 2012 con el objetivo de que en 2015 pueda estar en condiciones de fabricar 300.000 unidades anuales, aseguraron ayer fuentes cercanas a la negociación.

Cataluña lleva un año detrás del fabricante. En septiembre de 2009 el presidente José Montilla ya se reunió con directivos de Chery en el Palau de la Generalitat. En ese viaje inspeccionaron varias infraestructuras catalanas, en especial, el puerto de Barcelona, un punto clave para llevar a cabo su plan en cuestiones logísticas de distribución. En mayo estaba prevista una nueva reunión, esta vez en China, que quedó finalmente pospuesta. Finalmente, se produjo ayer por la tarde.

Protocolo de intenciones

El encuentro duró tres horas, en las que, además de perfilarse las necesidades de la compañía, Cataluña definió las ventajas de ser elegida. Finalmente, se estableció un "protocolo de intenciones para analizar la viabilidad del proyecto de instalación de una planta en Cataluña", según aseguraron ayer fuentes de Presidencia. El siguiente paso es la creación de un grupo de trabajo que elaborará un proyecto definitivo. En ese grupo participarán, entre otros, Pedro Nueno, economista y profesor del IESE; Bruno Wu, empresario chino experto en inversiones, y el vicepresidente internacional de Chery. Además, se elegirá un interlocutor dentro del Gobierno catalán para continuar la negociación, puesto para el que se apunta el nombre de Isaías Táboas, mano derecha de Montilla.

Si Chery elige Cataluña, ya hay tres posibles emplazamientos para su desembarco: terrenos en Vila-rodona (Alt Camp), L'Espluga de Francolí (Conca de Barberà) o Abrera (Baix Llobregat). "Chery elegirá Cataluña. Están convencidos. Pero en China los negocios se hacen paso a paso. Hasta que no está cerrado hasta el más mínimo detalle, no es adecuado anunciarlo. Por eso la Generalitat es tan cauta. Hay que adaptarse", aseguró una persona cercana a la negociación.Además de las facilidades para el terreno, las infraestructuras y la experiencia en la fabricación de coches, para los directivos de Chery, Cataluña tiene otro punto a favor: el Instituto de Investigación Aplicada del Automóvil (Idiada), que los empresarios asiáticos conocieron en su visita el año pasado. Es una de las mayores instalaciones europeas dedicadas a la investigación, desarrollo, ensayo y homologación de vehículos. Es propiedad de Applus y está participado por la Generalitat. Tiene acuerdos para llevar a cabo proyectos con diferentes fabricantes de coches, con los que trabaja para mejorar aspectos de ingeniería y seguridad. Adaptar sus productos al mercado europeo si quieren competir con las marcas tradicionales será muy importante.

Montilla ayer, tras la reunión, hizo declaraciones muy prudentes respecto a la posibilidad de que Cataluña sea definitivamente la elegida. Dijo que era "prematuro" anunciar un acuerdo definitivo. "Primero se tienen que definir las cosas y, evidentemente, esto es lo que empezaremos a trabajar con la empresa y el grupo inversor", añadió. La oposición, horas antes de estas declaraciones tachó de "electoralista" el viaje a China del presidente. Para el portavoz de CiU, Oriol Pujol, responde a un "exceso de táctica política", a pocos meses de los comicios catalanes. La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, señaló que se trataba del "último intento de Montilla de querer escenificar que está trabajando para el país".

UGT Cataluña, por su parte, señaló en un comunicado que la creación de una fábrica sería una maravillosa noticia porque serviría para "dar trabajo a muchos de los que han sido despedidos en el sector automovilístico o el auxiliar". La consejera de Trabajo, Mar Serna, aseguró que si Cataluña alberga el proyecto, el Servicio de Ocupación pondrá todos los recursos de los que dispone para facilitar la formación de los trabajadores que necesiten las plantas de producción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de septiembre de 2010