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Última concentración en Barcelona

Tras nueve meses concentrándose cada miércoles para clamar por la liberación de sus compañeros, los miembros de la ONG Barcelona Acció Solidària pudieron ayer celebrar el acto con el que han soñado todo este tiempo: la bienvenida a Roque Pascual y Albert Vilalta, secuestrados 268 días por Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Los dos, aconsejados por sus allegados, no participaron en la cita, la número 40, en la plaza del Rei. "Roque quería venir, pero no le han dejado, tiene que descansar", explicó ayer Francesc Osan, de la ONG Barcelona Acció Solidaria.

Una ruidosa ovación, que se prolongó durante cinco minutos, sustituyó al habitual silencio de las anteriores concentraciones. A la cita acudieron cientos de personas, entre miembros de la ONG, familiares de los cooperantes y personal de las administraciones. El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, recordó que seguirán "siendo solidarios, pero con caminos nuevos, más seguros". Francesc Osan, por su parte, evitó referirse a la organización de futuras caravanas. "Es un debate muy largo y hoy es un día de celebración y alegría", dijo.

Durante el parlamento, el portavoz de la ONG , Josep Ramon Giménez, sostuvo que los miembros de la ONG siguen creyendo "firmemente" en el modelo de cooperación que desarrollan, ya que da cobertura "a miles de personas".

Ramon, miembro de la ONG y amigo personal de los cooperantes, explicó que no ha podido hablar con ellos estos días, y que le preocupa el estado de Albert, al que vio "decaído". El día antes de que la caravana saliera camino de África, comió con Albert y su familia para despedirle. "A Roque le he visto más joven y a Albert, en cambio, como si le hubieran echado años encima", comentó. Respecto a Alicia Gámez, silencio absoluto. "No ha querido hablar con ninguno de nosotros. La respetamos y cuando ella quiera ya se pondrá en contacto", explicó Ramon, que hace ocho años que colabora con la ONG.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de agosto de 2010