Entrevista:10 PREGUNTAS A SHALOM AUSLANDER

'El dios en el que me gustaría creer encontraría mis libros graciosos'

¿Se siente más a gusto tras liquidar a Dios de su vida? Eso pensaba yo cuando escribí el libro. Pero me encontré con un nuevo conflicto: si deja de existir un gilipollas todopoderoso a quien echarle la culpa de los males del mundo, los únicos gilipollas que quedamos somos nosotros.

¿Y cómo gestiona ese nuevo dilema? Fantaseando con un holocausto nuclear. En algún laboratorio debe haber alguien trabajando en el virus definitivo contra la raza humana.

¿No teme que un día de estos le caiga un rayo del cielo? Es una posibilidad que siempre tengo presente. Pero el dios en el que me gustaría creer encontraría mis libros graciosos.

¿No siente algo de culpa por hacer chistes con cosas como el Holocausto? Me siento culpable cada día desde que me levanto hasta que me acuesto. Ahora estoy escribiendo sobre un dios judío diferente: Ana Frank. Siento una gran culpa por ello, pero dudo que ella tenga poderes místicos para venir a castigarme.

¿Qué dice su familia del libro? Dejé de hablar con ellos hace mucho. Cuando abandonas ese club, lo haces para siempre.

¿Está haciendo oposiciones a Salman Rushdie del judaísmo? Por fortuna, los judíos no son tan proclives a poner bombas. Para algunos soy la peor persona que ha pisado el planeta. Pero entre otros se ha generado debate. Yo no digo que el judaísmo sea malo, solo que imponer el temor a un dios cruel es terrible.

A ratos suena usted a marxista radical. No crea. El pueblo necesita opio. Vivimos en un mundo jodido.

Le sitúan entre Philip Roth y Woody Allen. Me halaga estar entre nuevos dioses, pero me veo más entre Lenny Bruce, Bill Hicks y Richard Pryor. O con Samuel Beckett, Kafka y Flannery O'Connor.

¿Es 'El violinista en el tejado' lo más cerca que estarán sus hijos de conocer la cultura judía? Casi mejor les pondré Sillas de montar calientes, de Mel Brooks.

¿Qué cree que le tiene reservado Dios para la otra vida? Si finalmente existe, querrá decir… El fuego eterno. Seguro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de agosto de 2010.