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Entrevista:JUAN PABLO DE LAIGLESIA | Asuntos Exteriores e Iberoamericanos | A LA SOMBRA DEL MINISTRO / 1

"España no es el hermano menor de la UE"

Son el 'número dos' del ministerio: tienen poder para impulsar relevantes medidas, pero resultan desconocidos para el gran público. Los secretarios de Estado comparten una honda lealtad institucional y la obsesión por la modernización de sus áreas. EL PAÍS inicia hoy una serie de 10 entrevistas para contar su visión de España, su trabajo y su relación con el poder

El mejor momento que como secretario de Estado ha vivido el nuevo viceministro de Asuntos Exteriores (aunque a él no le convenza esta denominación informal) fue la cumbre de América Latina del pasado mes de mayo. "Pensamos que llevábamos objetivos especialmente ambiciosos y, en cambio, se consiguió un pleno". El peor: "El golpe de Estado en Honduras, sin duda alguna. ¡A estas alturas del siglo XXI! Fue un momento de frustración enorme". El secretario de Estado de Asuntos Exteriores e Iberoamericanos, Juan Pablo de Laiglesia (Madrid, 1948), tomó posesión el pasado viernes como viceministro. Ya era responsable de Asuntos Iberoamericanos (en abril de 2009 sucedió a la ahora ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez), pero ha visto ampliadas sus responsabilidades con el reajuste de altos cargos realizado por el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

"La nuestra es una política al servicio de los ciudadanos españoles"

"Lo peor ha sido un golpe de Estado en Honduras ¡a estas alturas del siglo XXI!"

Tiene una relación "muy constructiva" con el PSOE, y estrechos vínculos con Moratinos, "de contacto permanente". Así, se siente con la responsabilidad de "complementar todo lo que hace el ministro". "Es un estratega, un hombre con visión de futuro, y yo en ese tándem me veo como un operador, un ejecutor". Está especialmente satisfecho de haber participado en el proceso de paz en Centroamérica y, en particular, en Guatemala, así como de haber contribuido desde la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo a la lucha contra la pobreza.

¿En qué radica su poder? "Más que poder son responsabilidades: la política bilateral con todos los países del mundo; la multilateral con las organizaciones; y la de seguridad. La política exterior se basa en valores, en principios, pero exige un traje a medida para cada interlocutor". ¿Y cuál es el principal valor que define la española? "Está comprometida con valores de la sociedad española como la lucha contra la pobreza o la búsqueda de la paz mediante el diálogo y la negociación. Está al servicio de los ciudadanos. Por eso, el empeño del Gobierno y del ministro es que sea una política de Estado que reúna el máximo consenso de todas las fuerzas políticas".

¿Sus prioridades? "Mantener y potenciar el papel que ahora ocupa España en el mundo: antes no éramos miembros del G-20; con nuestra presidencia, la Unión Europea ha iniciado un proceso de fortalecimiento de la gobernanza económica; la presencia española en África era limitada, y ahora tenemos un plan estratégico; y lo mismo ocurre con el salto que ha dado nuestra relación con China y Japón. La primera prioridad es mantener ese estatus y potenciarlo".

Pero muchos españoles tienen la imagen de que, tras las medidas de recorte del déficit adoptadas por el Gobierno, volvemos a ser el hermano menor al que la UE ha obligado a ponerse firme. "No es cierto, es una imagen equivocada que no responde a la realidad. Ha sido tras la presidencia española, por el empuje de ella, cuando la UE ha empezado a poner en marcha una gobernanza económica de un signo que antes no existía. No ha habido imposición de la UE, las medidas de recorte adoptadas son comparables o más livianas a las adoptadas, para empezar, por los cinco grandes [Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España]. Esa ha sido una lectura partidista e interesada de lo que ha ocurrido. A España se la sigue viendo en la UE como un socio imprescindible para la solución de los grandes problemas globales".

¿Cuál es entonces la receta que se puede aplicar desde su área? "La política exterior tiene una gran importancia en la solución de la crisis porque, al fin y al cabo, nos viene de fuera, es global y no caben respuestas nacionales. Esta es quizá la prioridad: defender nuestros intereses en el exterior para que las soluciones se apliquen rápidamente en España".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de agosto de 2010