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Fomento acusa a los controladores de faltar al trabajo siguiendo "consignas"

El colectivo augura un verano "complicado", entre fuertes retrasos en Alicante

El pulso entre los controladores y el Ministerio de Fomento sube de tono por momentos. La ausencia por supuesta baja médica de 28 controladores en el centro de control de El Prat, de los 61 convocados en el turno de mañana de ayer, provocó el anuncio por el ministro de Fomento, José Blanco, de que trasladará a la Fiscalía las demoras provocadas en varios aeropuertos españoles a lo largo del fin de semana. A juicio del ministro, las bajas responden a "consignas" y deben investigarse, porque la ausencia en el puesto de trabajo pudieron producirse "de forma organizada".

La inspección de la Seguridad Social ya está investigando las bajas del centro de control de Barcelona. Aunque el sindicato mayoritario de este colectivo, la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), rechazó que las bajas carezcan de justificación médica y negó que se tratara de una "huelga encubierta", lanzó a su vez una advertencia: el verano se presenta "complicado" si AENA, el ente gestor de los aeropuertos, no establece "horarios y turnos abusivos para ahorrar dinero". Ambas partes están en guerra desde que el ministro aireó entre críticas los elevados sueldos de este colectivo.

Según AENA, los aeropuertos mediterráneos registraron "fuertes demoras" por culpa de la ausencia en el puesto de control de los trabajadores. Los aeropuertos afectados fueron, según AENA, los de Valencia, Baleares y, sobre todo, Alicante. En la práctica, los vuelos afectados no fueron proporcionalmente muchos: 48 en Baleares de 800 programados, con retrasos de menos de una hora y, en Alicante, donde hubo más problemas, sufrieron retrasos más largos 21 de 262 vuelos programados.

En El Prat, la normalidad fue la tónica dominante. Los escasos retrasos, que no afectaron a más de una veintena de vuelos de los 800 programados en Barcelona, fueron inferiores a una hora. Pagaron el pato los que volaban a Lisboa, Roma, Tel Aviv, Bruselas y París. El personal del aeropuerto admitió que no podía asegurarse que en todos los casos los retrasos tuvieran que ver con las bajas de controladores, debido a la plena temporada turística ascendente. "No hemos preguntado a qué se debe el retraso. Entendemos que es normal por estas fechas que el avión tarde un poco más", contaba Ana Jiménez, que esperaba a un familiar de Roma.

Que los trabajadores se pongan enfermos "de un día para otro", replicó sin embargo Blanco, parece indicar que "se hace de forma organizada", antes de clausurar un curso de verano del Instituto Jaime Vera en la madrileña localidad de Galapagar. Blanco lamentó que estos paros coincidieran con los "días de mayor afluencia de ciudadanos" en los aeropuertos españoles, algo que está causando "un daño a la economía y a las compañías aéreas". Ante esta situación, formuló un llamamiento a la "responsabilidad" de los controladores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de julio de 2010