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Las bajas de controladores se disparan desde que cambiaron sus condiciones

La Seguridad Social investiga si el absentismo en Barcelona es "irregular" - El sindicato arremete contra la acusación de una "huelga encubierta"

Las bajas de controladores aéreos en los aeropuertos españoles, un colectivo formado por unos 2.300 profesionales, no han dejado de crecer desde que comenzó el año. Los más de 1.200 días de baja de enero o febrero se triplicaron a partir de los meses de mayo (3.458 jornadas) y junio (4.315), según AENA. Los datos recogen principalmente bajas médicas, además de ausencias injustificadas y permisos de convenio y de actividad sindical, pero excluyen los permisos de maternidad o paternidad.

El repunte de las bajas coincide caprichosamente con la entrada en vigor del decreto ley que cambió sustancialmente sus condiciones de trabajo en febrero, más tarde ratificada como ley. La norma, grosso modo, aumenta sus horas de trabajo, reduce las de descanso, y en la práctica, recorta sus ingresos -muy condicionados por las horas extra- en torno a un 40%. El ministro de Fomento, José Blanco, abrió este frente el año pasado, cuando se quejó de las condiciones "privilegiadas" de estos profesionales, con sueldos de media superiores a los 300.000 euros anuales.

Retrasos de 20 minutos a dos horas en Barcelona, Palma y Valencia

El repunte del absentismo tiene que ver con las nuevas condiciones laborales, tanto en opinión de AENA como de los trabajadores, pero por motivos muy distintos: AENA y Fomento ven una medida de presión ilegal y el sindicato mayoritario, el USCA, los atribuye al agotamiento del personal.

La mirada de Fomento se centra ahora en las bajas de los últimos días en el centro de control de Barcelona, en Gavà, donde ha faltado una tercera parte de los profesionales programados. Blanco ya acusó el domingo al gremio de actuar de forma "organizada" y según "consignas" y ayer el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, insistió en esta vía. "Estadísticamente es muy difícil que se pueda producir tal número de bajas sin que obedezca a una posición concertada", apuntó, y explicó que la Secretaría de Estado de Seguridad Social ha abierto un operativo de investigación junto con AENA para conocer si las bajas son "irregulares". "¿Cómo va a haber una huelga encubierta si estamos luchando para que no haya retrasos pese a los compañeros que caen enfermos y la noticia es la normalidad que hay en los aeropuertos?", espetó ayer Daniel Zamid, un portavoz de la organización sindical. "Estamos trabajando más horas, con menos descanso y la responsabilidad de más aviones por turno y por eso la gente se está rompiendo", criticó. El sindicato retomará hoy con AENA la negociación del convenio colectivo.

Si es una huelga encubierta lo que está sucediendo en los últimos días en Barcelona, está saliendo regular. La baja de 18 de los 53 controladores aéreos programados ayer por la mañana en el centro de control de Gavà, que por la tarde ascendieron a 21, no provocaron demasiadas incidencias. Entre la medianoche del domingo y ayer a las 20.00 horas, El Prat registró retrasos en la salida de 67 vuelos, la mayoría de entre 30 minutos y dos horas pero sin concretar el motivo, según explicaron fuentes de este aeropuerto, que operó 830 vuelos. Valencia sufrió pocas demoras y Palma 30 retrasos y cuatro cancelaciones.

AENA criticó que de los 21 controladores ausentes por la tarde, sólo 10 habían presentado el correspondiente parte de baja de la Seguridad Social, otro había solicitado horas sindicales y otro más se encuentra de permiso por paternidad. "Las nueve bajas restantes han sido comunicadas esta misma mañana, sin tiempo para que AENA pudiera encontrar sustitutos", explicó la empresa, que preveía más problemas por la noche.

Las bajas no provocaron graves incidencias porque AENA suplió la mayor parte de las ausencias con otros profesionales que, desde que entró en vigor la ley que ha cambiado sus condiciones laborales, ya no pueden negarse a sustituirles. Una bolsa de horas extra de carácter voluntario para cubrir bajas ha dado paso desde febrero a un sistema de guardias localizadas.

Ayer, los controladores perdieron otra de las batallas que libran con el Gobierno. La Audiencia Nacional ha desestimado la solicitud presentada por el USCA y la asociación APROCTA en la que pedían suspender la sustitución de controladores por un personal técnico de información y control (AFIS) en el aeropuerto de La Gomera, prevista para el 29 de julio.

El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, solicitó la comparecencia "inmediata" en el Congreso de Blanco, al que considera "responsable político". "Se ha acabado esa época en la que los controladores tenían la culpa de todo por decreto", se despachó pese a que el PP, al igual que el resto de grupos parlamentarios salvo IU, votó a favor del decreto del Gobierno en el Congreso de los Diputados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de julio de 2010