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Un hombre degüella a su pareja en Girona

Mónica González, de 32 años, murió la madrugada de ayer en Salt (Girona) a manos, presuntamente, de su pareja. José L. R., de 30 años, quien la degolló en el portal de su casa con un cuchillo y después huyó hasta Mataró (Barcelona), donde él residía. Ocurrió a las tres y media de la madrugada. La mujer murió en el acto. No había presentado denuncia contra su novio. Mónica González es la segunda víctima de la violencia machista en una semana en la localidad gerundense de Salt. Ya van 32 mujeres muertas este año por esa causa y hay más casos bajo investigación.

A las tres y media de la mañana los gritos de la mujer en el portal del número 139 de la calle de Països Catalanas despertaron a los vecinos. "Eran desgarradores, de muerte", explicó ayer Josefina S., de 77 años, que vive en el mismo edificio. Cuando se asomó, vio a la mujer tendida en el suelo y cubierta con una sábana. "El escándalo hacía rato que duraba. Había carreras escaleras arriba y escaleras abajo", añadió el marido de Josefina. La pareja de ancianos no salió hasta que llegó la policía, por miedo.

El presunto agresor huyó con su coche hasta Mataró, donde reside, a 80 kilómetros de Salt. Cuando llegó llamó al 112 y confesó el crimen. Los agentes, paralelamente, ya estaban tras su pista porque sospechaban que podía ser el agresor. A las seis de la mañana fue detenido.

Apuñalado por su esposa

Por otra parte, en Getafe (Madrid), María Mercedes J., de 46 años, fue detenida tras confesar que había apuñalado a su marido, Ramón Sánchez García, de 47. El cadáver se encontraba en la terraza de la vivienda de la pareja. María Mercedes avisó al 092 tras pasar la noche con el cadáver de su marido, que tenía dos antecedentes policiales por malos tratos en el ámbito familiar, una orden de alejamiento ya anulada y un delito contra la seguridad del tráfico. La mujer llamó a la policía a las 8.30 y avisó de que estaba muerto. Sin más detalles. El primer médico que vio el cadáver, el de Emergencias, no detectó signos de violencia. Cuando llegó el forense y movieron el cuerpo, vieron la puñalada en el costado izquierdo. La mujer, que primero había dicho que el hombre se cayó, confesó a los agentes que había matado a su marido el sábado por la tarde.

Vecinos de la pareja señalaron ayer que las peleas eran frecuentes. Julio e Isabel relataron a Europa Press que el domingo "estuvieron todo el día discutiendo". "A él no se le oía, solo a ella. Él era buena persona", dijeron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 2010