El mayor plan de ajuste de la democracia

La Moncloa dice que Zapatero agotará su mandato sin cuestión de confianza

De la Vega rechaza "por responsabilidad" la petición de la oposición para disolver las Cámaras o la crisis de Gobierno: "Ya le digo de entrada que no"

Ni adelanto electoral ni cuestión de confianza ni crisis de Gobierno. "Ya le digo de entrada que no". De ese modo tan tajante descartó ayer la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la posibilidad de que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero adelante las elecciones generales o, incluso, se presente a una cuestión de confianza, reclamadas la víspera por algunos representantes de la oposición, entre ellos, Josep Duran Lleida, de CiU, poco antes de salvar, con la abstención de su grupo, la votación del decreto en el que se jugaba la estabilidad económica del país y la del Gobierno.

Había expectación a la respuesta que el Gobierno daría ayer a las reclamaciones de la mayoría de la oposición, que había dejado al Ejecutivo solo en la votación del decreto de reducción de gasto social el jueves en el Congreso. El argumento del Gobierno se basó en que "este no es tiempo de pensar en clave electoral sino de asumir responsabilidades". Lo anunció De la Vega inmediatamente después de un Consejo de Ministros que acababa de aprobar un techo de gasto inferior en un 7,7% al del año anterior y una reducción de los presupuestos de los ministerios del 15%.

El Ejecutivo calcula que puede aprobar los próximos Presupuestos
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El Gobierno se hizo ayer fuerte con el argumento de la inestabilidad que provocaría en el país un adelanto electoral, con el paréntesis de varios meses de inactividad, en un momento en que la situación europea y la de España reclama reformas urgentes.

Sin embargo, la soledad del Ejecutivo el jueves en el Congreso, ante la votación del decreto, el portavoz de CiU la consideró premonitoria de lo que le espera en los próximos meses en que el Gobierno pretende sacar adelante reformas estructurales clave y los Presupuestos de 2011.

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El Ejecutivo calcula que puede encontrar apoyos políticos para sacar adelante las reformas estructurales porque no son medidas tan duras como los recortes sociales del decreto del jueves, que han afectado a pensionistas y empleados públicos. Así, reformas como la del mercado laboral o la de las cajas de ahorro, tienen, además, la cobertura de las exigencias europeas.

Para los Presupuestos de 2011, el Gobierno no cuenta con el apoyo de CiU, muy condicionado por las elecciones catalanas de otoño, en las que necesita desmarcarse al máximo de los socialistas, a los que pretende derrotar.

En todo caso, el Ejecutivo recuerda que CiU no ha apoyado ninguno de los seis ejercicios presupuestarios del Gobierno de Zapatero.

No obstante, el Gobierno calcula que puede superar la prueba de los Presupuestos. El portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso, señaló ayer, a este respecto: "No contemplo la hipótesis de que no haya Presupuestos Generales del Estado. Creo que los vamos a sacar, aunque será duro y habrá que hacer un trabajo complicado".

Alonso está pensando, preferentemente, en el PNV y Coalición Canaria, que les salvaron los Presupuestos de 2010. Admite que la negociación de los Presupuestos de 2011 será dura porque el PNV, en la oposición en Euskadi al Gobierno socialista de Patxi López, pondrá condiciones difíciles de cumplir para el Ejecutivo, que le sitúen en mejores condiciones para seguir haciendo oposición a López. Pero el PNV ya ha adelantado que su rechazo al decreto no presupone que no vayan a negociar los Presupuestos.

Tampoco se plantea Zapatero un cambio de Gobierno para julio cuando acaben los seis meses de Presidencia española en la Unión Europea. "El Ejecutivo tiene como dedicación preferente la lucha contra la crisis. Y no puede distraer su atención con un reajuste de Gobierno", señalan fuentes de La Moncloa.

Las vicepresidentas María Teresa Fernández de la Vega y Elena Salgado, tras el Consejo de Ministros.
Las vicepresidentas María Teresa Fernández de la Vega y Elena Salgado, tras el Consejo de Ministros.ULY MARTÍN

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