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"El instituto actuó de modo erróneo y desaforado"

La familia de Najwa recurre su expulsión de un centro por llevar 'hiyab'

La familia de Najwa Malha quiere que recupere su antigua vida. Reclaman a la Consejería de Educación de Madrid que la readmita en el instituto Camilo José Cela, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), de donde fue expulsada el 20 de abril por llevar hiyab (velo islámico).

La familia envió el sábado un recurso de alzada a la consejería, al que ha tenido acceso EL PAÍS. En el escrito, el abogado Iván Jiménez-Aybar señala que la decisión del centro, amparada por la consejería, vulnera la dignidad, el derecho a la identidad y el derecho a la libertad religiosa de Najwa Malha, española de 16 años, y el reglamento interno del instituto.

El texto de alegaciones señala que el instituto interpretó su reglamento "de un modo tan erróneo como desaforado (al margen del Derecho)", ya que sus propias normas de conducta protegen "de modo escrupuloso el respeto a la dignidad del alumno".

El escrito alega que la decisión vulnera el derecho a la libertad religiosa

La comunidad educativa, según la norma de convivencia del instituto, debe evitar discriminaciones "por razón de nacimiento, raza, sexo, religión". El recurso relaciona la dignidad con la libertad religiosa, amparándose en la Constitución, y el derecho a manifestarla sin más limitación que la necesaria "para el mantenimiento del orden público protegido por ley".

Respecto a la identidad, el letrado recuerda un conflicto que él mismo defendió y ganó en 2008. Después de que mediara por la interpretación errónea de algunas comisarías, el Ministerio del Interior permite que las musulmanas lleven hiyab en la fotografía del DNI. Para Jiménez-Aybar, es una prueba de que el velo islámico "forma parte de la propia identidad" de Najwa.

También arremete contra la interpretación del reglamento, que aludía a gorras y prendas similares, relacionadas "con una mera moda". El recurso señala que su prohibición persigue evitar distracciones o actitudes que alteren la armonía de las clases. El recurso cuestiona la expulsión de Najwa por "la desproporción", y sugiere que lo correcto habría sido abrir un debate más sosegado para estudiar e interpretar el reglamento.

El abogado aportará hoy en el registro de la consejería, entre otros documentos, un informe médico sobre el estado de Najwa tras la sanción (la menor sufrió un ataque de ansiedad, según la familia). Y recrimina que la expulsión se produjera después de que la alumna llevara casi un mes en clase con el hiyab, sin notificar oficialmente a la familia los motivos del apercibimiento y sin respetar otro derecho recogido en el reglamento: el derecho a que se escuchara a ella o a su familia antes de ser sancionada.

"Las alegaciones que presentamos son jurídicamente incontestables", señaló ayer Jiménez- Aybar, "por lo que espero que Najwa no tenga que recurrir a un largo y costoso procedimiento judicial para defender unos derechos flagrantemente vulnerados".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de mayo de 2010