Un sacerdote oficia misa con el torso desnudo

Los asistentes a la misa del domingo en Sant Miquel de Fluvià (Alt Empordà) se quedaron boquiabiertos. Su sacerdote desde hace más de 10 años, Antoni Viñas, acabó en bañador y sandalias en un momento de la eucaristía. Pero la cosa no quedó ahí, Viñas se disponía a flagelarse con el cinturón, pero los fieles se lo impidieron, según publicó ayer el Diari de Girona. El obispado de Girona estudia si sancionarle.

La intención de Viñas, de 77 años, no era exhibir su torso desnudo porque sí. El sacerdote quería escenificar un momento de arrepentimiento y conciliación con la sociedad. Por eso se quitó la ropa. Pero la idea no fue del agrado de los fieles y algunos abandonaron la iglesia. Entre los que se quedaron, estuvo el alcalde del municipio, el independiente Àngel Posas, que convenció a Viñas de que no se azotase con el cinturón.

El año pasado, también en la celebración de la fiesta de la vejez, el sacerdote molestó a sus parroquianos. Frases como esta, provocaron la indignación: "Por la contaminación léxica, al aborto, que es un crimen abominable, se le llama interrupción voluntaria del embarazo, como si fuese un interruptor que se abre y se cierra. Después vendrá la eutanasia. Las personas enfermas, mayores, que son una carga, ¡eliminadas!".

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Sobre la firma

Rebeca Carranco

Reportera especializada en temas de seguridad y sucesos. Ha trabajado en las redacciones de Madrid, Málaga y Girona, y actualmente desempeña su trabajo en Barcelona. Como colaboradora, ha contado con secciones en la SER, TV3 y en Catalunya Ràdio. Ha sido premiada por la Asociación de Dones Periodistes por su tratamiento de la violencia machista.

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