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Crisis en el Ayuntamiento de Barcelona

La derrota en la consulta de la Diagonal dinamita el gobierno de Hereu

El fracaso le cuesta el cargo al primer teniente de alcalde, Carles Martí - El PSC intenta salvar a Hereu a un año de las elecciones municipales - La opción C arrolla con casi un 80% de los votos y la participación fue del 12%El PSC de Barcelona debatirá hoy el futuro de Hereu y de su gobierno

La consulta de la Diagonal ha terminado por dinamitar el gobierno socialista de Jordi Hereu, del que saltó ayer su mano derecha, el primer teniente de alcalde, Carles Martí. El arrollador 80% de la C -es decir, la negación de las dos propuestas que impulsaba el gobierno municipa-, unido a la escasa participación -finalmente 150.000 vecinos, el 12% del censo-, fue interpretado por el alcalde como algo que iba más allá de la Diagonal: "Es inapelable. Nos están diciendo que nos alejamos de la ciudadanía, que no era la pregunta pertinente ni el momento", resumió.

El revés trasciende la propia consulta. A apenas un año de las elecciones municipales, Hereu asume una derrota sin precedentes, que le puede generar más de un problema para repetir como candidato socialista a las próximas elecciones.

La crisis deja al equipo del alcalde sin su principal enlace con el partido

Fue una comparecencia de rostros graves, especialmente de los tenientes de alcalde, con todo el gobierno municipal presente en la sala. Hereu, muy afectado por el desastre, dio a entender por una fracción de segundo que tiraba la toalla él mismo. Pero no. Horas antes, Hereu y los máximos responsables de su gobierno ya trataron de qué decisión tomar en función del resultado, calibrando los diferentes escenarios, todos negativos. Si perdían la consulta, pero no de una forma aplastante, la responsabilidad se hubiera cobrado el cargo de Ramón García-Bragado, el teniente de alcalde que asumió el mando del operativo en la fase final y diseñó las dos opciones, A (bulevar) y B (rambla). El escenario final no fue ese, sino peor. Así las cosas, Hereu, tras recibir la notifícación del resultado, le dijo a Martí: "Te destituyo", en presencia de los otros tenientes de alcalde, con rostros graves.

Poco después, Martí declaró: "Asumo toda la responsabilidad. Los ciudadanos han hablado y han dicho con claridad que no tocaba la reforma ni la forma en cómo lo hemos hecho". Martí dice adiós a 10 años en el Consistorio, como edil del distrito de Sarrià primero; en el mandato anterior, al frente de Ciutat Vella, y en el actual, como primer teniente de alcalde. Su marcha vuelve a dejar huérfano al distrito de Ciutat Vella, que asumió hace un mes tras la dimisión de Itziar González, cuya renuncia ya fue toda una estocada al gobierno de Hereu.

Martí es, además, primer secretario de la federación socialista de Barcelona y, como tal, el principal enlace entre el Consistorio y el partido. El hasta ayer segundo edil insistió en que la responsabilidad última era suya y no de Hereu: "Yo fui quien pactó la consulta con Jordi Portabella

y quien acordó cómo hacerlo. No se puede hacer pagar a otro por aquello de lo que uno es reponsable". Pilar Conesa, jefa del área de informática del Consistorio y muy implicada en todo el operativo de la consulta, ha sido la otra víctima del fiasco. Ayer dimitió.

Hereu entonó todo un mea culpa. "Preguntamos a la ciudadanía por querer estar más cerca y nos han dicho que estamos más alejados. Tenemos que centrarnos en las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos", afirmó, reconociendo que el resultado de la consulta revela que para la inmensa mayoría de los barceloneses la reforma de la Diagonal no es prioritaria.

Con los resultados en la mano, la participación mayor (21%) se ha producido en el Eixample, el más barrio afectado por la reforma. El segundo con más votantes ha sido Sarrià (15%), bastión del electorado de CiU y wl PP. Las dos formaciones promovían la opción C.En los distritos más alejados del centro y habituales feudos del PSC los porcentajes han caído por debajo del 10%: el 5% en Nou Barris, el 7% en Sant Andreu y el 8% en Sants, y un escuálido 2% en Ciutat Vella. La apatía saltaba a la vista en los puntos de votación presencial.

La prioridad absoluta para la dirección del PSC es ahora salvar la figura del alcalde con vistas a las elecciones municipales del próximo año. Fuentes de la federación de Barcelona del partido insistieron ayer en que la candidatura de Hereu "no está en debate" y que la dimisión de Carles Martí ha sido un cortafuegos suficiente. "Hemos tomado una medida acorde con la magnitud del golpe que nos hemos dado", insistieron. El tiempo dirá si esta decisión es compartida por el conjunto de la dirección nacional del partido. Ayer, sin embargo, fuentes del gobierno municipal reconocieron que hay "voces" que apuntan a una posible sustitución de Hereu.

La dirección del PSC mantuvo discreción ayer sobre las decisiones de Hereu, aunque todos dieron por hecho que el alcalde las tomó con el conocimiento del presidente de la Generalitat y primer secretario del partido, José Montilla.

Con todo, había discrepancias sobre el fondo y el alcance de las medidas. Algunas fuentes de la dirección nacional señalaron que las medidas de Hereu les parecen "apropiadas" y "suficientes". Otras fuentes consideraron "exagerada" y "desproporcionada" la reacción del alcalde, al que acusaron de haberse dejado "engatusar" primero con la celebración de la consulta y después por la oposición, siempre sedienta de dimisiones.

Ningún dirigente del partido se refirió directamente a una eventual sustitución de Hereu al frente de la candidatura socialista por Barcelona, pero todos tienen en mente que el anterior alcalde, Joan Clos, fue reemplazado precisamente por Hereu cuando las encuestas se le volvieron en contra. La pregunta ahora es si una operación similar se podría llevar a cabo a apenas 12 meses para las elecciones municipales. A priori se antoja muy difícil, puesto que la alternativa natural a Hereu era precisamente el dimisionario Carles Martí. El futuro del gobierno municipal y de la estrategia de Hereu se debatirá hoy en una ejecutiva extraordinaria de la federación barcelonesa del PSC.

Con la marcha de Martí, el que se perfila como su sustituto a la vera de Hereu es Jordi William Carnes, hasta ahora tercer teniente al frente del área económica del Ayuntamiento. Carnes es considerado hombre afín al presidente de la Generalitat, José Montilla, condición que ya le valió situarse en los puestos destacados de la lista que encabezó Hereu en 2007. Hombre tranquilo y con temple -que pocas veces pierde-, es un negociador nato. Assumpta Escarp, edil de Seguridad y del Eixample, podría ser la tercera teniente. Y además de llevar la Seguridad asumiría Ciutat Vella, dejando esa misma responsabilidad en el Eixample en manos de otro regidor. Esa era la composición de lugar que hacían ayer diferentes fuentes municipales. Las mismas que insistieron en que, al margen de cambios en el cartapacio, el principal cambio no será de nombres, sino de fondo: "Hay que estar más por los problemas de la gente y eso requiere cambiar prioridades".

En esa dirección apuntó el presidente del grupo ecosocialista, Ricard Gomà, socio en el gobierno municipal, quien ayer cerró filas con Hereu en una de las crisis más graves que han atravesado los alcaldes socialistas que han gobernado la ciudad.

El cese de primer teniente de alcalde, sin embargo, no impedirá que este siga controlando la federación de Barcelona del PSC. Martí fue elegido primer secretario de la misma hace apenas un año y medio como culminación de un proceso de renovación interna. Si no hay nuevos cambios, a Martí corresponderá la difícil papeleta de preparar las elecciones del próximo año y diseñar listas habiendo sido apartado del gobierno de la ciudad.

Martí deberá marcar ahora una nueva estrategia para el partido en Barcelona. Se da la circunstancia de que fue elegido primer secretario y Hereu presidente de federación tras comprometerse ambos a enfocar la acción de gobierno hacia las políticas sociales y el trabajo cotidiano con los ciudadanos.

Eso contrastaba con la política de grandes proyectos, como el Fórum, que costaron la popularidad y el cargo a Joan Clos. Hereu se vio falto de proyectos y lanzó la reforma de la Diagonal como una idea que ilusionaría a la ciudadanía. Lejos de ser así, le ha supuesto un calvario. Ayer por la noche, Hereu soltó presión y se le vio relajado en el palco del Barça acompañado del presidente José Montilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de mayo de 2010