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La escuela multicultural

Sarkozy vetará el 'burka' pese a los recelos del Consejo de Estado

Nicolas Sarkozy está decidido a erradicar el burka de las calles de Francia. Así, yendo más allá del dictamen del Consejo de Estado francés, que recomendaba limitarse a prohibir esta prenda en transportes públicos y centros estatales, el Gobierno francés anunció ayer que presentará a la Asamblea Nacional, a mediados de mayo, un proyecto de ley encaminado a prohibir completamente el uso del velo integral en la República francesa. Este proyecto de ley significará, de hecho, el final tajante de una polémica recurrente que ha polarizado Francia desde hace casi un año aunque, en puridad, sólo afecta directamente a las 2.000 mujeres musulmanas que llevan este tipo de ropa.

Todo empezó por una iniciativa de un diputado comunista, André Guerin, que pidió a la Asamblea Nacional examinar esta manera de vestir. La propuesta se convirtió en una comisión parlamentaria, que tras oír a expertos, a portavoces del mundo musulmán y hasta una mujer de Aviñón, Kenza Drider, que asegura que va con la cara tapada desde hace 13 años porque quiere, concluyó que se debía prohibir esta vestimenta en transportes y lugares públicos.

La UMP, el partido de Sarkozy, fue más lejos y su portavoz parlamentario, Jean-François Copé, propuso no sólo una prohibición total sino que se multara con 750 euros a las mujeres que se la saltaran.

Dignidad de la mujer

A primeros de año, el Gobierno solicitó al Consejo de Estado su opinión. Este respondió que la prohibición total topaba con reparos legales y abogaba por una regulación más laxa, condicionada a determinados lugares públicos y proponiendo, de antemano, medidas disuasivas encaminadas a eliminar el fenómeno.

Sarkozy, el 24 de marzo, tras perder las elecciones regionales y ver cómo el Frente Nacional de Le Pen subía en porcentaje de votos, anunció un proyecto de ley para prohibir la prenda, sin especificar más. Ayer, en el Consejo de Ministros, manifestó que la ley debe ser total, porque, según él, "la dignidad de las mujeres no se puede dividir".

Hace cinco años, Francia asistió a un debate parecido sobre el velo en las escuelas. Entonces, eran unas 1.200 las niñas que acudían a clase con esa prenda. Como ahora, no importaba tanto el número como el símbolo: así, en 2004, el Gobierno de Jacques Chirac aprobó la Ley de Laicidad, la más restrictiva de Europa en ese momento, que prohibió ir a clase con signos externos religiosos. Desde entonces se cumple a rajatabla, sin protestas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de abril de 2010