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Reunión del Ecofin en Madrid

Europa libra a la banca de la tasa anticrisis

La UE no impone un fondo de rescate para evitar que las entidades acumulen cargas que puedan retrasar la recuperación - Bruselas quiere que el sector pague sus crisis

La propuesta que impulsa el comisario de Mercado Interior y Servicios, Michel Barnier, de imponer una tasa a la banca para constituir fondos específicos para afrontar futuras crisis financieras ha recibido un jarro de agua fría en el momento de su aplicación. Aunque los ministros de Economía coincidieron el sábado en Madrid en que en el futuro será la banca y no los contribuyentes quienes deberán asumir íntegramente los costes de las crisis financieras, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, advirtió de que una excesiva acumulación de regulaciones y de nuevas tasas pueden dañar la recuperación económica.

Los bancos han señalado que una excesiva regulación y nuevas tasas o impuestos a su actividad pueden limitar su capacidad de concesión de créditos a empresas y familias y por tanto, dificultar la recuperación. La semana pasada, el Santander, La Caixa y Caja Madrid, alertaron a las autoridades españolas de este problema.

Trichet se refería a las reformas en curso como los cambios en la contabilidad previstos en la llamada Basilea III, que exigirá a los bancos más capital, y de mayor calidad, así como más liquidez. Está previsto que estas normas entren en vigor en 2012. Los estudios elaborados indican que los nuevos requisitos previstos por el Banco de Pagos Internacionales de Basilea, podrían obligar a las entidades europeas a reforzar su capital con unos 140.000 millones.

Trichet, expresando el sentir de los banqueros centrales muy sensibles a las peticiones de la banca, insistió en la necesidad de graduar o "calibrar" la aplicación de las medidas pendientes para "estar seguros de no poner en peligro la recuperación". El presidente del BCE pidió "mucho ojo, porque nos enfrentamos a una situación que hay que valorar en su conjunto", por lo que "no se puede actuar de forma aislada". El presidente del BCE apuntó sobre la conveniencia de aplicar un "calibrado adecuado" en el que se tengan en cuenta todos los elementos en discusión al barajarse "muchos conceptos", que pueden crear dificultades al funcionamiento de las entidades y dificultar la recuperación económica.

Esta posición fue precisada por el futuro vicepresidente del BCE, Vitor Constancio, quien advirtió de los riesgos de despachar estos asuntos con excesiva urgencia. "Tenemos necesidad", dijo, "de evaluar el impacto de todo lo que está en estudio actualmente en materia de regulación del sector bancario". Para Trichet lo importante "es hacer todo lo necesario para que la banca y el sistema financiero sean sólidos, resistentes, en una perspectiva de medio y largo plazo", asegurando "que no se pone en riesgo la recuperación".

En su opinión, lo importante "es una buena transición" en la aplicación de todas las medidas en marcha. Se trata de encontrar el momento para "calibrar las tasas eventuales, los impuestos eventuales, las contribuciones eventuales" exigidas a la banca.

El mismo tono de cautela a aplicar nuevas tasas a la banca fue puesto de manifiesto por Mario Dragi, gobernador del Banco de Italia y presidente del Consejo de Estabilidad Financiera. Dragi planteó la necesidad de "evaluar el impacto sobre el sector bancario" antes de imponer unas tasas, recordando que los bancos sufren ya "importantes pérdidas por los créditos" ocasionadas por la crisis económica.

Las cautelas de Trichet fueron compartidas también por el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, y la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, quien manifestó que "debemos evitar cargas excesivas que dificulten la recuperación económica". El comisario Rehn, por su parte, insistió en que no era conveniente "sobrerregular" en materia financiera.

Salgado, que presidió la reunión de los ministros de Economía al ostentar España la presidencia de la Unión, señaló que el criterio que debe imperar en el futuro es el de que "quien contamine pague". La vicepresidenta aseguró que se había mantenido un "debate rico" sobre las distintas iniciativas para prevenir los efectos de futuras crisis financieras, afirmó que "todavía no se había adoptado ninguna decisión" y que por lo tanto, "todavía había que realizar mucho trabajo".

Los ministros de Economía y los Gobernadores de los Bancos Centrales de los Veintisiete, analizaron las distintas ideas sobre como reforzar la regulación y la supervisión financiera con vistas a llevar una propuesta común a las próximas reuniones del Fondo Monetario Internacional en Washington y del G-20 en Toronto.

Con esta perspectiva Trichet señaló que la reforma internacional de la supervisión financiera debe evitar que surjan "los nacionalismos financieros", tal como ocurrió en los momentos más graves de la crisis en 2008 y 2009 cuando los Gobiernos se vieron obligados a pedir a los contribuyentes que se hicieran cargo de la crisis. El presidente del BCE recordó que "nos movemos en un mercado único" y que por lo tanto había que tener en cuenta tanto la integración europea como asegurar que las relaciones internacionales se desarrollan en un marco de igualdad.

Como presidenta del Ecofín, Salgado expuso la posición que mantendrá la UE sobre las reformas previstas en la organización del Fondo Monetario Internacional. La vicepresidenta del Gobierno aseguró que la Unión reiterará su petición de que "las cuotas y los votos representen el peso de las economías de cada país". Igualmente, la UE defenderá que se mejore la gestión de los recursos destinados a los países menos desarrollados. En relación con los Fondos de Resolución que promueve la Comisión para afrontar futuras crisis bancarias, Salgado señaló que su naturaleza sería más completa que el actual Fondo de Garantía de Depósitos, que sólo cubren los recursos de los depositantes. El nuevo Fondo de Resolución se financiará con una tasa pagada por la banca y sus recursos se destinarán a paliar los daños de las futuras crisis financieras, liberando a los Estados, es decir, a los contribuyentes, de estos costes como ha ocurrido en la presente crisis que ha consumido el 13% del PIB de la UE.

La vicepresidenta advirtió también de que la existencia de Fondos de Resolución no deben hacer pensar que "son un seguro para la banca" y por tanto no impiden el objetivo de reducir el riesgo moral.

En el supuesto de que finalmente se acuerde en la UE de que cada país cuente con un Fondo de Resolución para hacerse cargo de las futuras crisis financieras, Salgado afirmó que España podría aprovechar como una buena base los Fondos de Garantía de Depósitos, que se nutren de aportaciones de las entidades.

Aunque la Comisión tiene previsto presentar una Comunicación en junio con más detalles sobre estos fondos, las advertencias de los banqueros centrales y las resistencias de la banca pronostican un largo periodo de discusiones hasta que se acuerde una tasa a la banca.

La UE hará "recomendaciones" a los Estados sobre los presupuestos

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, desgranó ayer algunos detalles más sobre su propuesta de revisar las líneas maestras de los presupuestos antes de que sean aprobados por los respectivos Estados miembros. En este sentido, anunció la creación de "un semestre europeo" en el que los Estados presenten las líneas generales de sus respectivos proyectos de presupuestos.

Según las valoraciones realizadas por la Comisión y por los consejos Ecofín se efectuarán "recomendaciones" a los distintos países. Olli Rehn cree que con esta iniciativa se pondrá fin a "una de las carencias del sistema actual de coordinación", porque el modelo vigente solo permite la revisión de los Presupuestos del año siguiente lo que supone "una valoración a posteriori", añadió.

La idea de Bruselas es que los Gobiernos presenten sus propuestas presupuestarias de enero a junio del año anterior al ejercicio del presupuesto considerado, para que puedan ser evaluados por la Comisión y los consejos Ecofín. El objetivo de "reforzar la revisión entre pares, antes de que se tomen decisiones críticas que influyen en toda la Unión Europea". El comisario aseguró que el examen de los proyectos presupuestarios o sus líneas generales se efectuará de "forma sistemática y rigurosa" y sobre la base de estas valoraciones se adoptarán "recomendaciones para paliar posibles acciones".

El propósito es fortalecer la coordinación económica de la Unión para asegurar la estabilidad del euro. Rehn, que aprovechó un descanso del Consejo Ecofín para apreciar el Guernica, manifestó que la obra de Picasso le había evocado el valor de la paz que inspira todo el proyecto europeo. Con este sentimiento afirmó que "el euro no es solo un acuerdo monetario sino el núcleo del proyecto político de la Unión Europea".

Los detalles de la iniciativa de revisar los presupuestos se desarrollarán en una Comunicación que la Comisión presentará el próximo 12 de mayo. La propuesta ha despertado ciertas reticencias especialmente en Alemania, que ha recordado la competencia absoluta de su parlamento, el Bundestag, en esta materia.

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, Elena Salgado, dejó bien claro que la iniciativa de la Comisión no implicaba ningún recorte de las competencias de los Parlamentos nacionales ni de los Gobiernos en materia presupuestaria. Respondiendo a preguntas de los periodistas, señaló "que desde las instituciones europeas se veten los presupuestos nacionales es extremar mucho lo que ha plantado el comisario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de abril de 2010

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