El espíritu del punk

Muere Malcolm McLaren, 'inventor' de los Sex Pistols

El mánager de la mítica banda fallece en Nueva York a los 64 años

La confirmación llegó de la mano de su portavoz, Les Moloy: Malcolm McLaren, ex mánager del emblemático grupo británico Sex Pistols, y prácticamente el hombre que se sacó de la chistera el movimiento punk -al menos en su dimensión más comercial- murió ayer en Nueva York a los 64 años.

McLaren, considerado por muchos un mago y por muchos otros un avispado mercachifle y vendedor de humo, fue pareja sentimental de la diseñadora de moda Vivienne Westwood. A McLaren le fue diagnosticado un cáncer hace poco más de un año, dolencia de la que había sido tratado en un hospital de Suiza.

Además de llevar a la conocida banda, el empresario abrió en los años sesenta su propia tienda de ropa con Westwood, llamada Let it rock, en la zona de King Road de Londres, y posteriormente se dedicó también a la canción.

Su encuentro con John Lydon, luego Johnny Rotten, dio a luz al grupo

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La pareja tuvo un hijo, Joseph Corre, cofundador de la popular marca de lencería Agent Provocateur. En declaraciones a la BBC, Molloy dijo ayer que espera que el cuerpo de McLaren sea repatriado a Reino Unido.

Además de los Sex Pistols -con quienes acabó distanciado tras perder un juicio sobre derechos de autor-, McLaren se ocupó de otros grupos musicales como The New York Dolls, Adam and the Ants o Bow Wow Wow, antes de producir sus propios discos, entre ellos temas tan versionados como Double Dutch, del álbum Duck Rock de 1983.

"Llevaba enfermo una temporada y aunque había recuperado la salud, su condición empeoró muy deprisa. Ha muerto en Nueva York esta mañana. Vamos a trasladar su cuerpo a Londres y lo enterraremos en Highgate Cementery", declaró Les Molloy.

McLaren fue abandonado por su padre a los dos años y críado en los suburbios de Londres por su abuela, Rose Corre Isaacs, una mujer de origen judío sefardí que siempre le decía de pequeño "es bueno ser malo y es malo ser bueno", una frase que sin duda le quedaría impregnada en el ADN y después llevaría a la práctica en sus años punks. McClaren vio con claridad el filón popular que podía tener ese género musical que se cocinó en Nueva York en los primeros setenta con grupos como los propios The New York Dolls pero que alcanzó su máximo apogeo, sin duda alguna, con The Sex Pistols.

Sería en 1975, cuando un encuentro fortuito crearía una de las alianzas más fructiferas de la música. Su asistente se encontró por la calle a John Lydon y se le llevó a la tienda de McClaren, rebautizada como Too Fast to Live Too Young To Die. Lydon, por aquel entonces, tenía una banda llamada The Strand. Tras conocer a McClaren, Lydon se convirtió en Johnny Rotten. Y su grupo, en los Sex Pistols.

El papel de McClaren fue esencial en el éxito de esta banda que reinó en el movimiento punk británico y cuyas actuaciones siempre estuvieron rodeadas de controversia. McClaren fue precisamente el que ideó en 1977 un concierto sobre el Tamésis frente al Parlamento coincidiendo con el jubileo de la Reina de Inglaterra y al que decidió llamar God save the Queen. La provocación fue demasiado fuerte. Por supuesto el barco fue ocupado por la policía y McClaren arrestado.

Tras la disolución de los Sex Pistols en 1978 McClaren intentó construirse una carrera como músico en solitario, con algún que otro éxito. En años recientes Mariah Carey y Eminem samplearon su música y también trabajó llevando conciertos de hip hop a Inglaterra.

Malcolm McLaren, fotografiado en 2007.
Malcolm McLaren, fotografiado en 2007.GORKA LEJARCEGI

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 09 de abril de 2010.

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