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El Movimiento sin Miedo planta cara al Gobierno

Fue la gran sorpresa del domingo. El vilipendiado Movimiento sin Miedo (MSM), del saliente alcalde de la Paz Juan del Granado, arrebató al gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) sus mayores bastiones electorales del altiplánico occidente boliviano: La Paz y Oruro.

La ciudad de La Paz -con el mayor censo electoral del país- optó por dar su apoyo en un 48% al ex presidente del Concejo Municipal y miembro destacado del MSM Luis Revilla, no sólo para dar continuidad a 10 años de gestión de Juan del Granado, que ha renovado y modernizado la sede de gobierno, sino como un gesto solidario ante la acometida verbal que tanto el alcalde saliente como el propio Revilla han sufrido por el presidente Evo Morales y su partido, que a comienzos de año dieron por terminada su alianza con el MSM, suscrita en 2005.

La convocatoria de elecciones municipales a principios de 2010 determinó una abrupta ruptura del pacto, y la presentación de candidatos propios por parte del MSM. Con la separación llegó la andanada de insultos, de "traidores" a "corruptos", proferidos tanto por dirigentes del MAS como por el propio Morales.

Lo que más ha podido irritar a la ciudadanía paceña fue la amenaza que autoridades del Gobierno hicieron a Del Granado de mandarlo a la cárcel para "hacer compañía al ex dictador Luis García Meza". El saliente alcalde paceño logró, como diputado por La Paz, sacar adelante el juicio político que condenó a 30 años de cárcel a Meza, ex general del Ejército que derrocó en un cruento golpe de Estado a la presidenta constitucional Lidia Gueiler en 1980.

El Movimiento sin Miedo fue fundado por Del Granado y otro puñado de líderes de la izquierda boliviana en marzo de 1999, tras escindirse del socialdemócrata Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) del ex presidente Jaime Paz Zamora, que se había acercado al partido de Hugo Banzer Suárez en un "pacto por la democracia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de abril de 2010