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El cuñado de Matas confiesa que este le dio 132.000 euros en sobres

El abogado del ex presidente balear interrumpe los interrogatorios

El ex presidente balear y ex ministro de Medio Ambiente Jaume Matas acudió ayer a los juzgados de Palma para declarar por nueve presuntos delitos de corrupción. Hoy comparecerá de nuevo, porque su defensa prefirió interrumpir ayer la declaración de Fernando Areal, su cuñado y ex gerente del PP, cuando estaba siendo acosado a preguntas. Lo hizo tras desvelarse en la causa detalles sobre posibles maniobras financieras de la familia Matas. El pinchazo de las comunicaciones telefónicas del apoderado de Matas en el PP y en sus negocios aportó diálogos comprometedores para el ex líder que desbarataron su defensa.

El juez José Castro esgrimió la pieza secreta con las intervenciones telefónicas a mitad del interrogatorio a Areal, quien había reconocido pagos en efectivos, hechos en la sede del PP en nombre de su cuñado, para sufragar obras (32.000 euros) de su piso de Palma. Asumió haber dado la paga y señal (100.00 euros en metálico) del piso que la familia Matas usa en Madrid. Areal confesó que la familia Matas le dio ese dinero en sobres

"Que no nos deje con el culo al aire", le dice el ex gerente sobre un testaferro

Areal negó el dato por el que se le imputa: haber abonado "en dinero negro" 71.058 euros a la agencia de publicidad Nimbus, que efectuó la campaña electoral del PP y de Matas en 2007 y, al tiempo, habría recibido 2,4 millones de contratos oficiales.

El contenido de las grabaciones a Areal -que no fueron divulgadas- desvela la intención de los implicados (el matrimonio Matas y su familia) de efectuar aparentes maniobras financieras para justificar su alto nivel de gasto y las inversiones realizadas: más de cuatro millones en apenas cinco años. Así como el uso de varias partidas en efectivo, supuesto dinero negro de posibles comisiones ilegales.

Según fuentes judiciales presentes en el interrogatorio, tras su imputación, Matas y sus familiares pretendieron hallar datos para demostrar que poseían una capacidad económica superior a la declarada en su renta, o sea, más liquidez que sus nóminas.

La defensa del clan Matas adujo indefensión; solicitó primero parar la declaración, después improvisó una estrategia escapista y aplazó la comparecencia del ex presidente. Los fiscales Juan Carrau y Pedro Horrach y el juez José Castro intervinieron las comunicaciones privadas de Fernando Areal con Jaume Matas, con su hermana Maite Areal, con el abogado de los tres, Rafael Perera, y con el supuesto testaferro inmobiliario, el ex ejecutivo de Endesa Bartolomé Reus, que está imputado y debe declarar hoy. Reus, ex consejero con Matas, figura como propietario del piso de Madrid que la familia Matas reformó y habita. Un inmueble adquirido sobre planos por Maite Areal, que pagó 100.000 euros en arras y luego pasó la propiedad a Reus. El cuñado justificó ese cambio de propiedad para tapar un signo de ostentación y proteger la imagen del entonces presidente en campaña electoral. "Que no nos deje con el culo al aire", dice Areal a un interlocutor, presumiblemente Matas, en una de las grabaciones.

La causa nace de la investigación del sobrecoste de 40 millones en el polideportivo Palma Arena, que gestionó Matas. Y está relacionada con la supuesta financiación ilegal del PP y con la compra del palacete familiar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de marzo de 2010