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Almunia cree que el plan de ajuste español peca de optimismo

Los países del euro rechazan ofrecer garantías a la deuda de Grecia

El plan de ajuste propuesto por el Gobierno para reconducir el déficit del 11,4% del PIB, desfase con que se cerró 2009, al 3% que exige Bruselas en 2013, "está bien" para este año, pero "pudiera pecar de un cierto optimismo" en los años siguientes. Ése es el espíritu del dictamen de la Comisión Europea sobre el programa de estabilidad español, según adelantó ayer el comisario de Competencia, Joaquín Almunia, en Madrid.

El comisario español, que intervino en las jornadas empresariales del Fórum Europa, precisó que la Comisión ya ha consensuado una "opinión positiva" sobre las medidas de austeridad presentadas hace mes y medio por el Ejecutivo español. Y que ese dictamen sería dado a conocer al Eurogrupo en la tarde de ayer y al Ecofin (el foro de los ministros de Economía de los Veintisiete) hoy, antes de ser publicado esta semana.

"España estaría entre los países que ayudan a Grecia", dice Elena Salgado

Almunia centró los recelos de la Comisión en las previsiones de crecimiento económico "para 2011 y años siguientes". Y matizó que este pecado de indulgencia se extiende a "otros países", entre los que citó a Francia. "Ojalá los expertos de la Comisión se equivoquen, no tengo ningún problema en que ese optimismo se confirme", afirmó el comisario.

El Gobierno ha establecido sus previsiones de ingresos y gastos públicos en función de una evolución del PIB, que retrocedería otro 0,3% este año, para crecer un 1,8% en 2011 y rondar el 3% los dos años siguientes. Además, cree que la tasa de paro anual no pasará del 19%. Bruselas, por el contrario, acaba de pronosticar un descenso del 0,6% para este año, cree que el crecimiento español apenas superará el 1% en 2011 y anticipa una tasa de paro del 20%.

Lo que sí ha gustado a Bruselas es el detalle de las medidas para ahorrar gasto público este año, tanto las ya contempladas en el Presupuesto, como las recién aprobadas en el nuevo plan de acción inmediata, que recorta otros 5.000 millones en gasto corriente e inversiones. Como viene siendo habitual, la Comisión pedirá más concreción en los planes del Gobierno para ahorrar otros 40.000 millones en el periodo 2011-2013.

En cuanto a los problemas de Grecia, el Eurogrupo -reúne a los ministros de Economía de los países del euro- debatió ayer los diferentes mecanismos técnicos que se pueden utilizar para ayudar a Grecia, pero trasladó la decisión al Consejo Europeo (reúne a los líderes de los países), según manifestó el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker. Entre esas medidas, mencionó los préstamos bilaterales en los que participarían todos los países de la zona euro, pero insistió en que no se darían ayudas o préstamos con garantía. Tanto Juncker como la ministra francesa Christine Lagarde subrayaron que no había urgencia porque Grecia aún no ha solicitado ayuda. El Eurogrupo consideró que las medidas adoptadas por el Gobierno heleno son suficientes, valientes y clarísimas para los mercados y para volver a la estabilidad presupuestaria. La próxima reunión del Consejo Europeo se celebrará los próximos 25 y 26 de marzo, aunque no necesariamente concluirá con una decisión sobre Grecia.

Además, los ministros de Economía plantearon un debate sobre las pérdidas de competitividad y acordaron que los distintos países adopten medidas macroeconómicas para reducir las diferencias de las balanzas por cuenta corriente.

Antes de iniciar la reunión, la vicepresidenta y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, aseguró que los trabajos sobre el mecanismo de ayuda estaban "muy avanzados" y que "España estaría entre los países que apoyan a Grecia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de marzo de 2010