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El futuro de la lidia

Los barones del PP invaden el debate sobre la fiesta de los toros

Valencia y Murcia imitan a Aguirre, que actuó inspirada por García Escudero - Inquietud en el PP catalán ante una confrontación Cataluña-resto de España

Esperanza Aguirre marcó la senda, y enseguida hubo imitadores. El éxito mediático de la presidenta de Madrid, siempre más rápida que nadie, con su declaración de las corridas de toros como Bien de Interés Cultural (BIC), contagió rápidamente a otros barones del PP. Ni un día pudieron resistir. La Comunidad Valenciana y Murcia se aprestaron ayer a copiar la iniciativa madrileña, mientras otras autonomías del PP se preparan para hacerlo: el consejero de Justicia e Interior de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, anunció que "próximamente" convocará a la Comisión Regional Taurina para defender la fiesta.

La idea de Aguirre, inspirada según fuentes del entorno de la presidenta por Pío García Escudero, miembro de la cúpula del PP y persona influyente en el mundo de los toros, monopolizó el debate. Las disputas entre taurinos y antitaurinos en el Parlamento catalán pasaron a un segundo plano mientras el cruce político lo invadía todo.

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La idea no ha surgido de la calle Génova, sede central del PP. De hecho, no se ha discutido en ninguna reunión interna. Tanto es así que el arrebato taurino pilló absolutamente por sorpresa al PP catalán. Fuentes del partido dirigido por Alicia Sánchez-Camacho mostraban en privado su inquietud.

Ellos son contrarios a la prohibición de los toros en Cataluña, y en el Parlamento catalán han defendido que las corridas sólo deben acabar si la gente deja de acudir, sin prohibiciones. Sin embargo, a pocos meses de las elecciones catalanas, al PP de esta comunidad le preocupa que el debate sobre los toros se convierta en un choque identitario Cataluña-España, y creen que el movimiento de Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia puede contribuir a ello.

Sánchez-Camacho ya exigió la semana pasada a los barones autonómicos que extremaran la prudencia y evitaran declaraciones o gestos que puedan ser interpretados como anticatalanes porque el PP "se juega mucho en las elecciones catalanas" de octubre. Rajoy apoyó este aviso, y de hecho el líder, que se mostró el martes en contra de la prohibición de los toros, ha estado fuera de esta decisión de sus barones, según fuentes del PP.

García Escudero, en conversación con EL PAÍS, señala que no ha habido ninguna instrucción del partido y rechaza la idea de que los barones del PP estén politizando el debate. "Defender que la fiesta es un bien de interés cultural no es politizar nada", sentencia. De hecho, García Escudero confía en que varias comunidades gobernadas por el PSOE, especialmente Extremadura y Andalucía, donde los toros suponen un gran negocio y el medio de vida de miles de familias, sigan el camino de las autonomías del PP.

García Escudero es, junto a la socialista Carmen Calvo, ex ministra de Cultura, uno de los miembros más activos de la Asociación de Parlamentarios Taurinos, una especie de lobby político para impulsar y defender los toros. Y es en ese foro donde surgió la idea, pactada en una reunión el 25 de enero por las comunidades de La Rioja, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Madrid, Andalucía, Castilla-La Mancha, Islas Baleares, Navarra, Extremadura y Ciudad Autónoma de Melilla de declarar la fiesta bien de interés cultural.

La idea, que ya impulsó esta asociación hace un año con una visita al Parlamento Europeo, es promover que la UNESCO declare los toros patrimonio inmaterial de la humanidad como antes hizo con el tango argentino o se está tratando de lograr con el flamenco.

La iniciativa ha surgido así de un lobby taurino en el que están representados los dos grandes partidos. Sin embargo, la velocidad de Aguirre, que se apresuró a ser la primera sin avisar a nadie, fue muy criticada en Cataluña, donde el diputado de ICV Joan Herrera calificó de "esperpénticas" las fotos de la presidenta de Madrid con una montera. El tripartito salió en pleno contra Aguirre y Artur Mas (CiU), la acusó de intentar abrir un debate Cataluña-España.

Mientras, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, quiso dejar al Ejecutivo fuera del debate, pero dejó claro que el Gobierno es "más partidario de la libre elección que de la imposición".

Las tres autonomías que saltaron ayer son del PP, pero el debate recorre los partidos. Las dos principales comunidades del PSOE, Andalucía y Extremadura, dejaron muy claro su apoyo a los toros, aunque sin apoyar la irrupción de Aguirre.

El más claro fue el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, quien defendió las corridas como "bien de interés económico" más que cultural, y como fiesta "sostenible" que contribuye al "mantenimiento de la dehesa". En Extremadura, explicó, hay más 300 ganaderías relacionadas con el mundo del toro.

Mientras, el consejero de Gobernación de Andalucía, Luis Pizarro, aseguró que en esta comunidad se considera a los toros como un "bien patrimonial" pero rechazó "utilizarlo para confrontar con Cataluña", que es lo que, en su opinión, hizo Aguirre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de marzo de 2010