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El porvenir de una feria herida

Propuestas para un nuevo Arco

Galeristas, artistas y directores de museos idean soluciones de futuro

Cruces de acusaciones, diagnósticos apocalípticos, llamadas al amotinamiento... Pero, más bien, pocas propuestas concretas. La recién clausurada edición de Arco será recordada por gris y polémica, más que porque los que alzasen la voz (léase Manuel Borja-Villel) planteasen soluciones. Éste es un sondeo entre las partes implicadas para recabar ideas de futuro para una feria en la encrucijada.

- Consuelo Císcar, directora del IVAM. "Tiene que seguir y en Madrid. Debe reinventarse un modelo por el que Arco ofrezca algo diferenciado respecto a las otras grandes ferias del mundo. Yo me volcaría en Latinoamérica, como se hizo en origen y luego hemos perdido. En lugar de dedicar la feria a un país o a una ciudad, se deberían buscar líneas de pensamiento: por ejemplo, el arte sostenible".

- Soledad Lorenzo, galerista. "La calidad y la libertad de las galerías es lo fundamental. Ahora los coleccionistas vienen a comprar arte consolidado. Debemos tener claro que esto no es una bienal, ni una Documenta y que aquí no hay comisarios que orienten los contenidos. Yo llevo a mi stand los artistas que creo que tengo que llevar y nadie me puede decir nada. Cuando Rosina Gómez-Baeza era la directora y yo estaba en el comité, nos pateábamos las principales galerías extranjeras una por una en busca de galeristas y coleccionistas. Y funcionaba".

- Bernardí Roig, artista. Su obra se ha podido ver en cinco espacios diferentes en el último Arco. "Tiene que haber una reducción drástica de galerías, una feria centrada en el puro mercado y en la presencia latinoamericana. La selección debe de ser rigurosísima y hecha por los propios galeristas. Hay que ampliar las miras porque la feria es muy provinciana: lo que se mueve es entre galeristas españoles para coleccionistas españoles. Los que vienen de fuera tienen que incluir artistas españoles, porque si no, nadie les presta atención".

- Magda Bellotti, galerista. Participó en todas las ediciones hasta su exclusión en 2008. "La dirección y el comité de Arco tienen que dimitir inmediatamente. El consorcio de galeristas debe de convocarnos y entre todos buscar un modelo serio. Hay que recuperar Latinoamérica de manera urgente y mirar a África. Como en Basilea, el comité seleccionador debe ser estrictamente profesional y estar asesorado por expertos externos".

- José Guirao, director de La Casa Encendida. "Lo importante es que se siga celebrando. Me temo que puede haber maniobras en contra. No podemos tener la primera feria del mundo, pero sí es posible aspirar al segundo puesto".

- Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía. "El futuro tiene que responder a tres preguntas clave: ¿qué? ¿cómo? y ¿para quién? Hay que acabar con priorizar los metros cuadrados. Dejar de pensar que la feria es para un público pasivo y abstracto y tener claro que es para galeristas y coleccionistas. Todo se tiene que hacer con autonomía y buenas prácticas profesionales. Y se escoja la opción que se escoja, hay que ser coherente".

- Pepe Cobo, galerista. "Es importante que sea una feria reducida y diferencial, con un atractivo que haga venir a la gente en lugar de ir a Frieze, Basel o FIAC. Las galerías tienen que ser mucho más competitivas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de febrero de 2010