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El hijo de un fundador de Hamás ayudó a Israel a abortar decenas de atentados

Mosab Hasan Yusef se convirtió al cristianismo y en 2007 se fugó a California

Sabido es que el Shin Bet, servicio secreto interior de Israel, cuenta con cientos, si no miles, de informadores entre los palestinos. Pero con uno de ellos ya no podrá trabajar. Se fugó a California en 2007 después de anunciar que se había convertido al cristianismo años atrás. Una gran pérdida para el Shin Bet, porque la hoja de servicios del agente fue impresionante a la hora de abortar docenas de atentados. Entre otras razones, porque Mosab Hasan Yusef estaba perfectamente conectado con Hamás: era hijo de uno de los fundadores del movimiento islamista en Cisjordania.

El diario Haaretz revelaba ayer la historia de este hombre de 32 años al que la agencia israelí llamaba el "príncipe verde", en alusión al color del islam. Detenido en 1996, el Shin Bet se esforzó por persuadirle para que se infiltrara en la cúpula de Hamás. Yusef aceptó y fue liberado en 1997. A partir de entonces comenzó a proporcionar información para impedir decenas de atentados terroristas en Israel o ataques contra israelíes. Y cuenta un agente del Shin Bet, guarecido detrás de un seudónimo, que Yusef lo hacía por convicción y que su capacidad para el espionaje era excelente: "Tanta gente le debe la vida, y ni siquiera lo saben".

Maruan Barghuti, el líder más carismático de Al Fatah, fue entregado por Yusef

Maruan Barghuti, el más carismático de los líderes de Al Fatah; Ibrahim Hamid, comandante de la milicia de Hamás en Cisjordania, y Abdula Barghuti, uno de los principales fabricantes de explosivos, purgan condenas de cadena perpetua porque fueron entregados por Yusef durante la segunda Intifada, desatada en septiembre de 2000. Son algunos de los prisioneros que Hamás exige canjear por el soldado israelí Gilad Shalit, cautivo en Gaza desde 2006. "Si estuviera en Gaza me pondría un uniforme de las fuerzas de operaciones especiales israelíes para liberar a Shalit... Empleamos años en investigaciones para capturar a estos terroristas que ahora quieren canjear por Shalit. Eso no debe hacerse", dijo Yusef a Haaretz.

Algunos de los métodos empleados por el servicio secreto israelí para reclutar colaboradores son extorsiones en las que aprovechan las dramáticas circunstancias de muchos palestinos. Tampoco falta gente dispuesta sin necesidad de chantajes, aunque la traición al padre, como hizo Yusef, no es nada frecuente. Así -según varias ONG israelíes-, el Shin Bet ofrece asistencia médica para una madre enferma de cáncer si el hijo se convierte en delator, o a cambio de permisos para estudiar en el extranjero. En el caso de Yusef no fue así, según relata el oficial del Shin Bet: "No lo hacía por dinero". "El liderazgo de Hamás", asegura Yusef con palabras que firmaría cualquier dirigente hebreo, "es responsable de la muerte de palestinos, no los israelíes. No dudan en masacrar a gente en una mezquita... Te diré que los israelíes se preocupan más por los palestinos que los dirigentes de Al Fatah o Hamás".

Coleará el asunto como sigue haciéndolo el asesinato del jefe de Hamás Mahmud al Mabhuh. Según aseguró ayer la policía de Dubai, no fueron 11 sino 26 las personas que viajaron al emirato para cometer el crimen, perpetrado el 19 de enero en un hotel. Ayer difundió las fotografías de 15 supuestos agentes del Mosad israelí que emplearon pasaportes falsificados de Reino Unido, Irlanda, Australia y Francia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de febrero de 2010