Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Protesta contra las medidas de ajuste

Una amenaza y una reforma "innecesaria e irresponsable"

Los sindicatos esperan que el Gobierno dé marcha atrás

La reforma de las pensiones es "una amenaza" para el secretario general de UGT Cándido Méndez y una propuesta "innecesaria e irresponsable" para el líder de CC OO Ignacio Fernández Toxo. Con ese tono moderado afearon los sindicatos al Gobierno su idea de elevar de 65 a 67 años la edad de jubilación.

Tanto Toxo como Méndez articularon sus discursos más encaminados a convencer de las alternativas a esa medida que a desgastar al Ejecutivo. "No es de recibo que un Gobierno que se reclama de izquierdas impulse esta reforma", le reprochó el líder de CC OO al presidente del Gobierno, aunque reconoció que era el Ejecutivo que más ha mejorado las pensiones.

La prueba de que los sindicatos no dan por perdida la partida -o al menos de que pretenden graduar su respuesta- fue el mensaje con que Méndez cerró su discurso: "Tengo confianza en la prudencia democrática del Gobierno". En un tono algo más enérgico, Méndez retó a Zapatero a situarse al lado de los trabajadores: "El Gobierno dice que está con la mayoría. Que lo demuestre. No se puede poner a la vez una vela a Dios y otra al diablo".

Algunos manifestantes en Madrid llamaban a la huelga

Convencidos de que son los mercados los que motivan este giro del Ejecutivo en política social, los dos secretarios generales atacaron al mundo financiero. Toxo alertó de que "los oportunistas y los poderes económicos pretenden apropiarse de los derechos de los trabajadores". Méndez consideró el proyecto de pensiones como "el trozo de carne que se pone en la nariz de los tiburones financieros para que lo devoren".

También hubo referencias de Méndez "al principal partido de la oposición", que debería "arrimar el hombro". Y de Toxo al presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, por recordarles a los sindicatos que las leyes se hacen en el Parlamento. "Antes de la Constitución en este país ha habido muchas manifestaciones", le espetó ante los aplausos de los asistentes.

Méndez y Toxo consideraron que el Gobierno tiene alternativas al alargamiento de la edad de jubilación. La más felicitada por los asistentes a la manifestación la enunció Méndez: "Subir los impuestos a quienes más tienen". Y Toxo le reprochó a Zapatero que sólo busque alternativas por el lado del gasto. En su lugar propuso que las mujeres se incorporen con mayor intensidad al mercado de trabajo, que el salario mínimo interprofesional (633 euros al mes) se eleve al 60% del salario medio y que las pensiones mínimas se financien exclusivamente con presupuestos del Estado.

Los dos líderes pronunciaron sus discursos sobre el ruido de fondo de algunos manifestantes que llamaban a la huelga. De momento Toxo lo dejó en un "vamos a defender hasta donde sea necesario llegar el futuro de los trabajadores".

Junto a las críticas a la propuesta del Gobierno, los sindicatos difundieron un manifiesto con sus propuestas en materia de pensiones, "el mayor convenio colectivo de un sindicato", como lo ha definido Toxo en alguna ocasión. Ambos secretarios generales reclamaron que se cumplan ya íntegramente los acuerdos alcanzados en 2006, en el último pacto sobre pensiones: la integración en el régimen general de la Seguridad Social de los trabajadores del régimen agrario y las empleadas de hogar o la culminación de la separación de fuentes de financiación del instituto público (que todavía supone unos 4.000 millones de euros anuales). También apuestan los sindicatos por impulsar la "jubilación flexible" para acercar la edad real de jubilación (ahora en 63,1 años) a la legal (65 años).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de febrero de 2010