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Dell compra 70 años de fotografía

La Universidad de Austin custodiará el archivo en papel de la agencia Magnum

Hubo un tiempo en que las fotografías eran un objeto casi precioso, cuyas imágenes se dibujaban sobre el papel de forma casi mágica en el interior de una cámara oscura. El carrete que las contenía podía viajar por medio planeta antes de llegar hasta lugar seguro donde desvelar su secreto. Así fue como la famosa imagen El soldado caído, tomada por Robert Capa durante la Guerra Civil española, vio la luz y así fue como algunas de las imágenes más icónicas del siglo XX llegaron hasta los archivos de la cooperativa de fotógrafos Magnum. Una vez impresas, las fotos eran enviadas a las redacciones de los periódicos donde se aceptaban o rechazaban.

El mundo ha cambiado y hoy ese viaje ya no es físico sino digital. Magnum dejó de utilizar papel como forma de distribución en 2003 pero en sus archivos, que arrancan en la Guerra Civil española -aunque la agencia se fundara en 1947-, había unas 185.000 imágenes pertenecientes a un centenar de los mejores fotógrafos del siglo XX.

Los negativos seguirán estando en manos de la cooperativa

Desde el pasado mes de diciembre, esas imágenes, en cuya parte de atrás está escrita la biografía de cada foto -con diferentes referencias núméricas y fotográficas- descansan en el Harry Ransom Center de la Universidad de Austin (Texas). Llegaron desde Nueva York en dos camiones que atesoraban 331 cajas apiladas en 28 palés. La firma de inversión MSD, propiedad de Michael S. Dell, dueño y fabricante de los ordenadores que llevan su nombre, es la nueva propietaria de las copias de los retratos que Cartier-Bresson tomó de Picasso, de la legendaria imagen del Che de René Burri y hasta del desembarco de Normandía visto a través de los ojos de Robert Capa.

MSD, tras consultar con Magnum, ha cedido durante cinco años al Harry Ransom Center esta colección excepcional que abarca setenta años de historia para su catalogación y digitalización. "No hemos vendido Magnum. La cooperativa sigue siendo nuestra, los negativos los seguimos teniendo nosotros y los derechos de cada fotografía siguen en manos de cada autor. Pero desde 2006 buscábamos una institución que se hiciera cargo de nuestro archivo impreso para que el mundo académico pudiera utilizarlo en sus investigaciones y el público pudiera tener acceso a él, y MSD, que tiene una larga tradición de relación con las artes, parecía la mejor elección". Así lo explicó ayer a este diario Jonathan Roquemore, responsable de relaciones externas de Magnum, quien calificó la venta de su archivo como "un importante voto de confianza para la fotografía y, en general, una muy buena noticia para el periodismo, que no atraviesa por su mejor momento".

Roquemore no quiso decir cuánto ha cobrado Magnum por la venta de una colección cuyo valor histórico es incalculable pero según fuentes anónimas citadas por The New York Times, el Harry Ransom Center habría asegurado las fotografías por 100 millones de dólares. "Para nosotros es una inyección económica importante que nos permitirá mejorar nuestros recursos a todos los niveles pero también queríamos compartir un tesoro que de esta manera estará al alcance de mucha más gente" afirma Roquemore.

La decisión de ceder en préstamo las imágenes a este centro -que además cuida de la primera fotografía de la historia y de los archivos literarios de Edgar Allan Poe y James Joyce entre otros-, se tomó "en equipo" junto a MSD. "Será la primera vez que el público tenga acceso al archivo de fotos impresas, que llegan hasta 2003, aunque muchas de las imágenes, en su versión digital, ya eran accesibles desde la web de la agencia, donde habíamos digitalizado una parte" explicó Roquemore.

Sin duda, el papel gana en romanticismo al mundo digital y para muchos investigadores será un placer tener entre las manos las imágenes capturadas entre otros, por los fundadores de la agencia: Henry Cartier-Bresson, Robert Capa, David Chim Seymour y George Rodger. Con ellos el fotoperiodismo y la fotografía documental dieron un giro radical y su trabajo sirvió de ejemplo para muchos otros fotógrafos que después se unieron a la cooperativa. Según Thomas F. Staley, director del Harry Ransom Center, "es una colección única dentro de la historia de la fotografía porque aúna lo mejor del último medio siglo de fotoperiodismo". Eve Arnold, Susan Meiselas, Bruce Davidson o Cristina García-Rodero (la única española) se cuentan entre sus filas. Muchos de los fotógrafos en activo -actualmente son 51- también colaborarán con el centro a través de seminarios y de cursos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de febrero de 2010