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El AVE gallego esquiva el tijeretazo de Salgado a Fomento

Se mantienen la inversión y los plazos rubricados en 2009

"El otro día me crearon un problema: me han recortado una parte de los recursos [económicos] que tenía para este año. Pero yo estoy aquí para resolver problemas". Hace ya días que el ministro José Blanco sabe que su departamento sufrirá, dentro del plan de austeridad presupuestaria del Gobierno, un recorte importante, que ayer no quiso cuantificar, y que, en principio, no modificará ni los plazos ni la inversión prevista en el AVE gallego.

Este giro aparentemente inesperado, y anunciado el viernes tras el Consejo de Ministros, ha llevado a Blanco a rehacer muchas cuentas. El fin de semana, según confesó él mismo, hubo que darle muchas vueltas a los números para averiguar si podía seguir garantizando las fechas y los millones de euros comprometidos con el Ejecutivo gallego para unir con trenes de alta velocidad esta comunidad autónoma con la Meseta.

"He venido a pedir 3.200 millones. Me han dicho 'sí'. Y yo me voy encantado"

Blanco y Feijóo confirman la alta velocidad para finales de 2015

El ahínco no era caprichoso, ya que a la sede del Ministerio de Fomento, en Madrid, arribó ayer a mediodía una delegación de la Xunta, encabezada por Alberto Núñez Feijóo, y en la que estuvieron presentes el conselleiro de Infraestructuras y un representante de cada una de las fuerzas políticas gallegas: PSdeG, PP y BNG. Esta comitiva y la encabezada por José Blanco tenían como objetivo analizar, tal como se comprometieron el pasado mes de julio, la marcha del Pacto del Obradoiro, o lo que es lo mismo, comprobar si se han cumplido los compromisos para la construcción del tren veloz que vertebrará el territorio y acercará Galicia a buena parte del resto del país.

La comparecencia ante los medios de comunicación tras una hora y media de reunión fue casi un calco (todo cordialidad), de la que protagonizaron el pasado mes de junio, cuando Blanco le ofreció al presidente de la Xunta 4.700 millones para el AVE, pero también le impuso el retraso hasta finales de 2015 de la conclusión de las obras que estaban previstas, en principio, para 2012. Antes de eso, se pondrán en marcha, en 2011, el eje Ourense-Santiago y, en 2012, la conexión entre las principales ciudades gallegas. "El AVE a Galicia es y seguirá siendo una prioridad", zanjó Blanco.

El ministro de Fomento y Núñez Feijóo continuaron con una especie de luna de miel política que les conduce inevitablemente a la alabanza permanente: "Ésta es la forma de hacer las cosas", "felicito al equipo de Fomento", subrayó Feijóo; o "siempre es una satisfacción comparecen junto al presidente de la Xunta de Galicia", "quiero destacar el ambiente de cordialidad, trabajo y colaboración", dijo por su parte el ministro.

Tanto Blanco como el presidente autonómico constataron que las licitaciones programadas para 2009 se habían superado con creces: suponían 1.316 millones, y finalmente han llegado a 1.456. "El acuerdo se ha cumplido. Misión cumplida", señaló visiblemente orgulloso el presidente gallego. Pero puso también un pie en el futuro al referirse a las "previsiones ambiciosas" para 2010. Este año prevé que se liciten obras por valor de más de 3.200 millones (" 300 millones al mes"), de forma que a finales de este año todo el trayecto entre la Meseta y Ourense esté en obras. Y se aventuró más: "Mantenemos intactas nuestras expectativas de que en el año 2015 el tren de alta velocidad esté funcionando, conectado y finalizado".

El tijeretazo de la vicepresidenta económica, Elena Salgado, obligará a una "reprogramación de las actuaciones previstas por el ministerio", pero Blanco quiso dejar claro que "reprogramación" no significa anulación. Y explicó que en el primer trimestre del año prevé lanzar un plan de inversión mixto, con dinero público y privado, que permita llevar a cabo la mayor parte de los proyectos.

"He de decirles", señaló Blanco, "que el transporte ferroviario, tanto en su vertiente de pasajeros como de mercancías, era y sigue siendo, la prioridad del ministerio, por lo tanto, el ajuste afectará lo menos posible al transporte ferroviario que es un transporte seguro, rápido y sostenible".

Durante la reunión también se acordó la necesidad de establecer un protocolo con objetivos, trazado y plazos concretos con el Gobierno portugués para dar el pistoletazo de salida al enlace entre la ciudad portuguesa de Oporto y Vigo. El ministro de la Presidencia de Portugal, Pedro Silva Pereira, reafirmó ayer que las líneas programadas de alta velocidad que unirán Lisboa con Madrid y Vigo se mantendrán, a pesar de un estudio que alerta del riesgo de aumento de la deuda del país, informa Efe.

Poco después, en un almuerzo en el Club Siglo XXI, Núñez Feijóo, acosado por las preguntas sobre la ley de cajas y por el reciente desafío de Baltar en Ourense, zanjó: "Yo he venido a Madrid a pedirle a Blanco 3.200 millones para el Pacto del Obradoiro. Me ha dicho que sí. Y yo me voy encantado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de febrero de 2010