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CARTAS AL DIRECTOR

Los huérfanos de Haití

Después del terremoto en Haití, hay cientos de miles de huérfanos, que se unen a los que ya existían en los diferentes orfanatos del país. Sin embargo, estos centros no pueden hacerse cargo de ellos hasta que los niños que ya tenían su documentación en regla sean adoptados y dejen sitio a los nuevos menores.

Como todos los países han evacuado a los niños que estaban en proceso de adopción, España también ha tenido que hacer lo propio con los siete niños españoles que todavía estaban en ese trámite. Sin embargo, el Gobierno se niega a reabrir las adopciones en Haití, que se cerraron en el año 2004 a causa de la desestabilización del país, y también se niega a traer niños haitianos de forma temporal a la Península.

Nuestro Gobierno no está interesado en averiguar por qué los países europeos y americanos consideran que adoptar en Haití es un trámite legítimo y controlado. Francia, Alemania, Bélgica, Italia, Holanda, Estados Unidos, Canadá, Argentina..., todos ellos adoptan con normalidad en Haití. Es incomprensible que España siga negándose a tramitar adopciones en Haití alegando que es "por el bien del menor".

Lo que deberían hacer nuestros gobernantes es investigar por medio de organizaciones independientes la situación de la adopción en Haití para poder decidir objetivamente sobre una situación que interesa a cientos de familias españolas preocupadas por esos niños huérfanos que necesitan un hogar y sufren en ese país azotado por la pobreza y los cataclismos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de enero de 2010