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Exteriores insiste en que no reconoció derechos a Marruecos

Moratinos emplaza a un debate sobre el Sáhara en el Congreso

El Ministerio de Asuntos Exteriores asegura que la "constatación de que las leyes marroquíes se aplican en el Sáhara Occidental", incluida en el comunicado que se hizo público el pasado día 17 con motivo del regreso a El Aaiún de la activista saharaui Aminetu Haidar, "no implica ninguna valoración sobre la legalidad o legitimidad" de la ocupación marroquí de la ex colonia española. El departamento que dirige Miguel Ángel Moratinos sale así al paso de las interpretaciones del comunicado como una cesión histórica a Marruecos.

A juicio de Exteriores, "Naciones Unidas trata a Marruecos como un administrador de facto del Sáhara Occidental y, por tanto, su legislación se aplica en dicho territorio. Eso y sólo eso es lo que el Gobierno español ha constatado". Esta constatación, agrega Exteriores, no se hace con carácter permanente, sino de forma provisional "mientras se resuelve el contencioso". El comunicado insiste en que de la declaración española, que coincidía en este extremo con la que hizo pública la presidencia francesa, en ningún caso "puede entenderse como un reconocimiento de soberanía ni de derecho alguno de Marruecos".

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Exteriores se basa en el denominado informe Corell de Naciones Unidas, que admite que tras la retirada de Mauritania en 1979 "Marruecos ha administrado el territorio del Sáhara Occidental por sí solo". Y que esta constatación no se ve invalidada por el hecho de que el informe añada que "Marruecos no figura como la potencia administradora del territorio en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas". Pero lo prueba, según Exteriores, el hecho de que el asesor jurídico de la ONU se pronunciara sobre las concesiones económicas marroquíes en el territorio del Sáhara.

El ministro Miguel Ángel Moratinos, que compareció ayer por la tarde en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, no quiso entrar en la polémica sobre el caso Haidar y se comprometió a acudir más adelante para informar de las gestiones de su departamento para desbloquear, de acuerdo con Francia y EE UU, la negociación del contencioso del Sáhara y propiciar la celebración de una nueva ronda de diálogo entre Marruecos y el Frente Polisario, para alcanzar una solución justa y acordada. El ministro aseguró que no tiene "ninguna dificultad de abordar el problema del Sáhara y tener un debate sobre el mismo" en el Congreso cuando se reanuden las sesiones en febrero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de diciembre de 2009