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EE UU se desentiende del 'caso Haidar' por considerarlo un asunto bilateral

Moratinos afirma que su objetivo es que la saharaui deje la huelga de hambre

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, fracasó ayer en su intento de implicar más activamente a Estados Unidos en la presión sobre el Gobierno de Marruecos para intentar una solución del caso de la activista saharaui Aminetu Haidar, en huelga de hambre desde hace 30 días. La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, ni siquiera aludió a ese problema en su comparecencia ante la prensa tras su entrevista con el jefe de la diplomacia española.

Clinton manifestó que había hablado con Moratinos sobre Afganistán, Honduras, la Conferencia del Clima y diversos asuntos relacionados con la OTAN, pero no mencionó el contencioso que en las últimas semanas mantienen España y Marruecos sobre las responsabilidades mutuas en la situación de Haidar. El pasado viernes, el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, dijo en una conferencia de prensa que Estados Unidos consideraba ese litigio "un asunto bilateral entre España y Marruecos".

La secretaria de Estado ni aludió a la activista en la rueda de prensa

Ban Ki-moon ha pedido a Rabat "consideración especial"

Moratinos, por su parte, declaró tras la entrevista con Clinton que España y Estados Unidos, "como socios con intereses comunes en la zona, tienen que cooperar y eso es lo que estamos haciendo desde el principio para encontrar una solución humanitaria a la situación de la señora Haidar".

"Vamos a trabajar de forma inmediata", añadió el ministro, "para que se pueda alcanzar una solución a la situación de la señora Haidar y que abandone la huelga de hambre y defienda su causa como muchos que la defienden con la misma fuerza, para que todos encontremos una solución". El Gobierno de Estados Unidos ha tenido desde el principio mucho cuidado de no intervenir de forma visible en este conflicto, y cuando lo ha hecho -a solicitud de las autoridades españolas- ha puesto mucho énfasis en destacar que lo hacía únicamente movido por el ingrediente humanitario del caso, sin querer aparecer como una fuente de presión sobre Marruecos, un aliado prioritario de Washington.

La presencia de Moratinos en Washington era la oportunidad esperada para que Estados Unidos, como el aliado de más peso con el que cuentan tanto Marruecos como España, asumiese un papel más protagonista en la campaña internacional de presión para que Marruecos permita a Haidar entrar en su territorio.

Estados Unidos no parece, sin embargo, interesado en esa labor. Preocupado por robustecer sus alianzas de cara a la guerra de Afganistán, la Administración Obama se muestra renuente a crear tensiones con un país árabe relevante, como es Marruecos, por un asunto que no ha calado en la opinión pública estadounidense.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó ayer que en su entrevista del viernes con el ministro de Exteriores marroquí pidió, "en cuanto a la situación humanitaria de Haidar, que tengan una consideración especial. Espero que adopte una postura positiva en este asunto".

Entre tanto, el Grupo Parlamentario Socialista confía ahora en que el Congreso adopte un acuerdo, en una proposición no de ley, sobre la situación en que se halla Haidar. Inicialmente el PSOE promovió un planteamiento "humanitario", pero IU, ERC e ICV, además de CC y PNV, reclamaron un pronunciamiento político en favor de la autodeterminación del pueblo saharaui.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de diciembre de 2009