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Conflicto hispano-marroquí

Clinton presiona al Gobierno marroquí para buscar una salida al 'caso Haidar'

La secretaria de Estado de EE UU contacta con el ministro de Exteriores de Rabat - La presidencia de la UE pide a Marruecos que respete los derechos humanos

Estados Unidos irrumpe, por fin, en la crisis desatada por la expulsión de Aminetu Haidar de El Aaiún el 14 de noviembre. Pone así más presión internacional sobre el rey de Marruecos para que permita el regreso de la activista saharaui a la ciudad donde vivía con su familia.

La secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton, ha llamado al ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Taieb Fassi-Fihri, según indican fuentes diplomáticas en Bruselas. La diplomacia española se alegra de la intervención de Clinton, pero asegura que no se ha efectuado a instancias suyas.

El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, efecturá el lunes un viaje no previsto a Washington para entrevistarse con su homóloga. Ya se reunió con ella el 4 de diciembre en Bruselas al margen del Consejo Atlántico. Ambos evocaron el caso Haidar. Moratinos coincidirá en EE UU con su homólogo marroquí, Taieb Fassi-Fihri.

Ban Ki-moon inicia una mediación urgente para resolver la crisis

Moratinos viajará el lunes a EE UU para entrevistarse con Hillary Clinton

La labor mediadora de EE UU ya fue decisiva, en 2002, para alcanzar un acuerdo entre España y Marruecos sobre el islote de Perejil, del que se adueñaron los marroquíes una semana antes de ser desalojados por boinas verdes españoles. Collin Powell, que era entonces secretario de Estado de EE UU, no se conformó con llamar a su homólogo sino que se puso en contacto con Mohamed VI para cerrar al acuerdo alcanzado con España.

La intervención de Clinton coincide en el tiempo con lo que aparenta ser el inicio de una labor mediadora del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y con la publicación de un comunicado por la presidencia de la Unión Europea. En este último caso, la diplomacia española sí se atribuye parte del mérito.

En la reunión, el pasado lunes, del Consejo de Asociación entre la UE y Marruecos, el caso Haidar no salió a relucir. Ayer, tres días después, la presidencia sueca de UE publicó, en cambio, un texto consensuado con los 27 estados miembros en el que expresa "su preocupación por la salud [de Haidar, en huelga de hambres desde hace 25 días] y pide a las autoridades marroquíes que cumplan sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y cooperen con las autoridades españolas para que se pueda encontrar una solución positiva".

El secretario general de la ONU también entró en escena ayer después de haber hablado por teléfono con Moratinos. Del comunicado difundido por su portavoz, Marin Nesirky, se deduce que va a iniciar una labor de buenos oficios entre España y Marruecos.

Una semana después de que el embajador de España ante la ONU, Juan Antonio Yáñez, solicitará la colaboración de Ban Ki-moon, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, conversó con él.

El secretario general insistió a Moratinos en la "necesidad de hallar una solución con urgencia", afirmó Nesirsky. Hay prisas porque la salud de la activista saharaui decae. En una declaración hecha en noviembre, Ban Ki-moon ya manifestó su "preocupación" por el incremento de la tensión en el Sáhara y la salud de Haidar. Recibió una respuesta airada de varios partidos políticos marroquíes.

A continuación, Ban Ki-moon hizo a Moratinos "algunas propuestas para resolver la situación". El portavoz rehusó explicar ante la prensa en qué consistían. Aunque Nesirsky no las explicó proporcionó mucha más información que el Ministerio de Asuntos Exteriores español sobre la conversación. Éste publicó un comunicado en el que sólo señala que "el secretario general ha expresado al ministro su aprecio por la actitud humanitaria observada por el Gobierno español en esta cuestión".

Es probable, señalan fuentes diplomáticas, que Ban Ki-moon haya querido obtener la luz verde de Moratinos sobre sus propuestas antes de trasladárselas al ministro de Exteriores de Marruecos, con el que se entrevistará hoy en Nueva York. Esta reunión ha sido improvisada sobre la marcha.

A las gestiones del secretario general se han añadido estos días la del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), António Guterres, que dirigió un llamamiento a los Gobiernos de España y Marruecos.

Más explícita fue, días después, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, quien pidió expresamente a Rabat que cumpla con sus obligaciones y permita el regreso a El Aaiún de Haidar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de diciembre de 2009