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El presidente de Mauritania promete volcarse para liberar a los rehenes

El secretario de Estado Puxeu se reunió ayer con el jefe de Estado mauritano

"Mauritania se vuelca en localizarles". Éste fue el mensaje que el presidente mauritano, el general Mohamed Ould Abdelaziz, transmitió ayer sobre la búsqueda de los tres cooperantes españoles a los dos altos cargos a los que recibió, Josep Puxeu, secretario de Estado de Medio Rural, y Alonso Dezcallar, embajador de España en Nuakchot. Puxeu, de 51 años, tenía que haber vuelto el lunes de Nuakchot a Madrid, pero prolongó su estancia hasta ayer por la noche porque el presidente, el primer ministro y la ministra de Asuntos Exteriores quisieron recibirle para transmitirle un mismo mensaje sobre los esfuerzos que hace Mauritania para localizar a los secuestradores y a sus rehenes.

El Ejército de Mauritania intenta cerrar los pasos hacia Malí

Tres cooperantes españoles -Alicia Gámez, Roque Pascual y Albert Vilalta- de la ONG catalana Barcelona-Acció Solidària fueron secuestrados el domingo por la tarde por terroristas de la rama magrebí de Al Qaeda (AQMI) en la principal carretera del país, la que une el puerto de Nuadibú con la capital, Nuakchot. El secuestro no ha sido aún reivindicado.

"Tenía reuniones con cinco ministros, a las que ahora se han sumado tres más, incluyendo una audiencia con el presidente", comentó Puxeu por teléfono. Barajó incluso la idea de que la prolongación de su estancia le brindara la oportunidad de asistir a la liberación de los rehenes, pero el general Abdelaziz echó un jarro de agua fría en esa expectativa.

Al recibirles, el presidente desmintió un rumor que corría desde hacía horas por Nuakchot de que los terroristas y sus cautivos habían sido localizados por el Ejército mauritano, según fuentes diplomáticas.

Desde Madrid, el Ministerio de Exteriores español rebatió también este rumor, pero el embajador de España en Mauritania fue, en cambio, ambiguo. Declaró no poder "confirmar ni desmentir" nada.

En Estoril, al término de la Cumbre Iberoamericana, el presidente del Gobierno prometió que esta vez "el Gobierno va a ser escrupuloso [en su gestión del secuestro] y va a mantener esa posición", evitando contradicciones. "La experiencia debe servir al país y a cualquier Gobierno", admitió, informa Miguel González.

El presidente Abdelaziz no pudo dar a sus interlocutores españoles la buena nueva de la localización, pero sí les explicó el despliegue de su Ejército y de la policía para impedir que los terroristas crucen la frontera de Malí, dónde está su santuario, e incluso para tratar de darles el alto.

En las tareas de rastreo el Ejército mauritano contará con el apoyo de la treintena de agentes de la Guardia Civil desplegados en Mauritania, de su helicóptero y de un avión, hasta ahora con sede en Senegal, que cuenta con equipos de visión nocturna. Una aeronave francesa de características parecidas también patrullará por el desierto.

La superficie a vigilar es enorme. Equivale a la mitad de España sin contar a Malí o la franja del Sáhara controlada por el Frente Polisario, que también ha puesto a sus fuerzas en alerta.

Aunque dispone aún de poca información, el comité de crisis recién creado para seguir el secuestro se reunió a última hora de la tarde en el Congreso bajo la dirección de la vicepresidente María Teresa Fernández de la Vega, informa Fernando Garea. El comité informará oficialmente dos veces al daía.

En ese mismo foro el Partido Popular hizo un ayer un gesto al retirar una interpelación a la ministra de Defensa, Carme Chacón, sobre el secuestro del pesquero Alakrana para mostrar así su respaldo al Gobierno enfrentado con un desafío terrorista. El PP, escribió su vicesecretario, Esteban González Pons, en un chat del diario Público "va a echar una mano para que esto no se complique más de lo que ya está".

El comité de crisis se reúne sin tener aún datos y un juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, ha abierto también diligencias sobre el triple secuestro en Mauritania.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de diciembre de 2009