El CSIC atribuye a los pesticidas del arroz la alta mortalidad de las ostras del delta

Los criadores acuden a los tribunales para reclamar por los daños económicos

El arroz perjudica a las ostras en el delta del Ebro. La convivencia entre los productores del grano y los de moluscos, actividades apenas separadas por decenas de metros, se agrieta por la toxicidad de las aguas de la zona. Los pesticidas empleados en los arrozales son "el factor principal" de la frágil salud de las ostras y su mortalidad, que en la última década se ha mantenido en unas tasas de entre el 30% y el 40%. Lo advierte un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de próxima publicación que refleja el impacto negativo entre ambas actividades. "Cuando se abren los canales cargados de toxicidad por el agua de los arrozales, su impacto en las ostras resulta grave", explica el coordinador del estudio, Damià Barceló.

La Generalitat insiste en que no existe un vínculo directo

Los productores del molusco confían en que este estudio les permita reclamar compensaciones económicas a los productores de arroz. "Desconocíamos estas conclusiones. Siempre se nos ha dicho que las ostras se mueren por varios factores y ninguna causa concreta", explica José Ramón Castells, presidente de la Federación de Productores de Moluscos del Delta. Éstos añadirán el informe del CSIC a la denuncia realizada por la entidad hace dos años, que exige indemnizaciones por la alta mortalidad de sus criaderos.

La denuncia evita señalar directamente a los agricultores pese a que los criadores siempre han recelado de los pesticidas que los arrozales vierten directamente a las bahías. "Si la responsabilidad es suya debe decidirlo un juez", opina Castells. Los criadores aseguran que el incremento en el fallecimiento de las ostras ha ido acompañado del mayor uso de los pesticidas en los arrozales, pero el conflicto es latente. "No queremos malas relaciones con los agricultores porque en parte dependemos de ellos. La comunidad de regantes gestiona el agua que se vierte de los arrozales al mar y a las bahías", apunta Castells. Los agricultores, por su parte, aseguran que cumplen los requisitos que fija la ley.

El informe destaca que de los 22 tipos de pesticidas empleados en los arrozales, 21 acabaron siendo detectados en las aguas. El equipo del CSIC tomó 104 muestras de agua dispuestas en seis ubicaciones distintas: dos en las bahías donde se crían las ostras y cuatro junto a los canales que descargan el agua de los arrozales. Los resultados arrojan que en condiciones ambientales similares la mortalidad de las ostras se dispara cuando entran en contacto con los pesticidas. "La conexión es evidente", señala.

Las afecciones son especialmente graves por la contaminación del malatión, un insecticida sintético. La UE acordó en 2007 excluir esta sustancia de la lista de pesticidas para emplear en el arroz, aunque permitió prorrogar su uso hasta diciembre de 2008. En el delta su utilización ha ido en aumento: desde 2005 se ha multiplicado por cuatro, revela el estudio del CSIC al comparar sus resultados con los de análisis anteriores de esas mismas aguas. "La incidencia del malatión es grave porque liberado en el medio acuático degenera en un subproducto aún más tóxico", alerta el CSIC. Sobre el papel, estaba prohibido emplear la sustancia en los arrozales este año. No hay datos sobre si los agricultores han cumplido la restricción porque el estudio del CSIC tomó muestras de las aguas del delta durante el verano de 2008. Pero en este periodo, la mortalidad de las ostras se ha disparado del 30% al 60%.

El estudio rebate los análisis realizados hasta ahora por la Generalitat. Éstos también detectaron que las ostras de la zona lidian con la toxicidad de los pesticidas, pero en niveles incapaces de provocar mortalidad en la especie. "No hay un factor claro en la mortalidad de las ostras", señala un portavoz de la Generalitat. "El protagonismo de los pesticidas en las afectaciones de las ostras debe considerarse seriamente", contrapone el informe del CSIC.

"Cultivar arroz y criar ostras son dos actividades poco compatibles que en el delta se realizan mano con mano", refiere Barceló. El investigador sugiere que la mortandad de los moluscos debería atajarse mediante la instalación de tuberías que expulsaran mar adentro el agua de los canales de arroz, de forma que se redujera el impacto de los pesticidas sobre las ostras. La Generalitat ya ha licitado las obras para realizar un proyecto similar pese a que no admite el efecto de los pesticidas como origen de la mortalidad de los moluscos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 28 de noviembre de 2009.

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