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Génova congela la sanción y escuchará antes a las dos partes

La semana pasada parecía que Mariano Rajoy tenía mucha prisa por cerrar la guerra de Caja Madrid. Pero todo se ha ralentizado. Antes de negociar nada, Esperanza Aguirre exige que se sancione a Manuel Cobo por la entrevista en EL PAÍS, mientras algunos marianistas intentan que no se haga nada con el vicealcalde de Madrid, una persona de confianza del líder.

Ayer, la dirección dio un paso. El Comité de Garantías decidió "dar trámite" a la petición de los aguirristas para que se estudie una posible sanción a Cobo, que implicaría su suspensión de militancia. Pero antes, invitará a la presidenta del comité regional de Garantías, Cristina Cifuentes, a explicar "los fundamentos de su iniciativa" y a Cobo para que "pueda alegar lo que a su derecho convenga". La posible sanción queda así de momento congelada.

El portavoz del PP de Madrid, Juan José Güemes, reaccionó "positivamente" ante la noticia, y confió en que las palabras de Cobo "no queden impunes". Y Cobo también se mostró favorable a comparecer. El vicealcalde aseguró que le parece "una buena decisión" que el comité le haya citado: "Contestaré a todas las preguntas que se me quieran realizar y les contaré y ampliaré todas las afirmaciones y reflexiones" realizadas sobre Caja Madrid indicó el vicealcalde a Europa Press.

Zapatero no veta a Rato

Mientras, los movimientos tácticos en torno a Caja Madrid continúan. El aguirrista Francisco Granados insistió en la Cope en que hay un pacto sellado en torno a la figura de Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid. "Si al señor Tomás Gómez [líder de los socialistas madrileños] le viene bien para su estrategia decir que no habló de nombres pues... bien, pero sí se habló de nombres. Tanto es así que se dijo quién sería el vicepresidente, el socialista Jorge Gómez".

Tomás Gómez lo niega sin paliativos. "Lo que sí digo es que el PP tiene la mayoría más que suficiente para proponer a quien quiera y sacarlo adelante", insistió a EL PAÍS. También lo niega el secretario general de UGT, José Ricardo Martínez, presente en la reunión del pasado julio en el despacho de Aguirre. "Es absolutamente falso que se hablara de nombres".

Por otro lado, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero quiso dejar claro que si, finalmente, el presidente de Caja Madrid es Rodrigo Rato, él no tiene objeción alguna, no lo vetará. "No tengo una posición contraria", dijo al ser preguntado en los pasillos del Congreso por esta posibilidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de octubre de 2009