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Análisis:EL ACENTO

Good bye, I+D+i

Tiene la noble y bondadosa intención el PSOE de luchar en el Congreso para mejorar las cifras destinadas a la I+D+i durante la tramitación parlamentaria de los Presupuestos. La firmeza expresada es tal que, si un ciudadano despertara hoy en España tras un coma -recuérdese Good bye, Lenin- creería encontrarse ante un partido opositor que enarbola la bandera de la ciencia con garra, honestidad y gran coherencia con su credo electoral. Y todo frente a un Gobierno malvado (del PP, imaginaría el recién despertado ciudadano) que ha recortado un 3,1% el presupuesto en I+D+i y un 15% las subvenciones a la ciencia, poniendo en entredicho la lucha de todos por un cambio de modelo productivo que cimiente el futuro bienestar del conjunto de la nación.

También creería el bello durmiente que el PSOE es una de esas formaciones minoritarias con las que un Gobierno débil (del PP) debe pactar para salvar sus presupuestos.

Cómo explicarle que es todo al revés: que es el PSOE quien gobierna y quien ha recortado el presupuesto; que son el PP y otros partidos los que intentarán reclamar mejoras; y que además no se ha vuelto loco: que al PSOE sólo le bastaba haber planificado un mejor presupuesto científico para haberlo tenido.

Pero, ¿por qué hacer un buen presupuesto de entrada pudiendo hacer uno malo que luego se trate de corregir con fondos extrapresupuestarios anunciados al mismo tiempo? ¿Por qué hacerlo bien si luego lo puede mejorar con concesiones a sí mismo?

La misión de dar respuesta comprensible a estas preguntas se complicaría además por otra realidad: el Gobierno, tras rebanar a conciencia el I+D+i, ha dicho que el presupuesto se mantiene, que nada se recorta y que todo saldrá bien gracias a un fondo de inversión local y a una Ley de Economía Sostenible que compensarán los agujeros que él mismo ha esculpido a buril.

Cuidado, que una recaída en el coma acecha.

Así que, ciudadano, no se inquiete: despierte, acomódese y disfrute. Bienvenido a esta España en la que Lenin puede haber muerto -incluso es posible que le hayamos matado nosotros- pero somos buenos y le vamos a resucitar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de octubre de 2009