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La investigación del 'caso Gürtel'

Doce millones 'perdidos' bajo el epígrafe "otros gastos"

La Fundación V Encuentro Mundial de la Familia, que gestionó la visita del Papa en julio de 2006, ocultó bajo el epígrafe "otros gastos" 12 millones de euros sin mayor especificación. Los gastos de la visita papal han sido prácticamente un secreto de Estado del Gobierno valenciano que, sistemáticamente, se ha negado a informar sobre el coste de una estancia que duró menos de 24 horas.

Las cuentas estaban pendientes de registrar desde el 28 de junio de 2007, cuando fueron aprobadas por el patronato del que formaban parte el entonces vicepresidente del Consell Víctor Campos -amigo íntimo de Álvaro Pérez, El Bigotes, y que recibió regalos de la trama-; la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá; el presidente de la Diputación, Fernando Giner; y el arzobispo auxiliar, Esteban Escudero. En la reunión del patronato se dejó claro que la fundación podía formular las cuentas anuales "de forma abreviada" y que no estaban obligados a "someter sus cuentas a una auditoría".

En septiembre de 2009, tres años después del evento y con mucho retraso sobre lo exigido por la ley, la Fundación presentó al fin su memoria económica y de actividades con algunas deficiencias y notables inconcreciones. Resulta imposible saber en qué se gastaron los 12 millones y resulta sorprendente el capítulo de ingresos que ascienden a 9,4 millones, justificados así: de "cuotas de usuarios y afiliados", 4 millones; de "convenios de colaboración", 2,6; de "donaciones declaradas", 2,1 y 436.000 de "donaciones anónimas y subvenciones".

Tres millones de déficit

El déficit entre ingresos y gastos se acerca a los tres millones de euros lo que, en opinión de la Consejería de Justicia, coloca a la fundación en riesgo de disolución a causa de sus deudas. A los 12,3 millones de gastos que, sin detallar, realizó la Fundación hay que añadir otros 11 millones que desembolsó Ràdio Televisió Valenciana para cubrir el evento, según una auditoría de Ernst&Young. Si a ello se suman partidas sin cuantificar de diversos departamentos de la Generalitat, se puede concluir que el coste de la visita del Papa a Valencia superó los 25 millones.

El depósito de las cuentas -a las que ha tenido acceso EL PAÍS- se autorizó por el Consell, que preside Camps, sin que se hubiesen subsanado las deficiencias detectadas por los funcionarios del Registro de Fundaciones. Entre estas deficiencias está la carencia de una memoria de actividades que debería incluir "el número de beneficiarios en cada una de las actuaciones realizadas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de octubre de 2009