Reportaje:Diseño

Cambiar de muebles sólo cuando la realidad lo aconseje

Acosada por la recesión, la feria de Valencia se replantea su futuro

Es uno de los eventos claves del diseño español, pero corre el riesgo de que su historia quede en el terreno del pasado. Por muy glorioso que sea. Hace décadas que la Feria del Mueble de Valencia (que se celebra en la ciudad hasta el sábado) se consolidó como un escaparate del gusto español: el 90% de los hogares apostaba por repetir el comedor de sus padres. El otro 10%, por lo contrario. Por entonces Valencia se convirtió en un motor del mueble español.

No sólo exportaban sillas, también innovaban. Empresas como Punt Mobles, Gandía Blasco, Andreu World o, recientemente, Viccarbe, supieron idear propuestas nuevas en lugar de recurrir a versionar lo que otros inventaban. Así, con Valencia consolidada como factoría de mobiliario, su feria del mueble se convirtió, durante los noventa, en un escaparate de tendencias. Llegó a ser el Milán español. Hasta que le perdió el pulso a lo que estaba ocurriendo en los hogares. No supo ver que, al tiempo que disminuía el número de familias que deseaba repetir el comedor de sus padres, las empresas fabricaban otro tipo de mobiliario: la globalización llegaba también a la decoración.

"Ya no tiene sentido presentar novedades cada otoño", dicen Castelló y Martínez

Tal vez por eso, hace más de un lustro que la feria empezó a perder expositores en el sector de vanguardia, que es el que abre caminos. Incluso las empresas valencianas presentan hoy sus novedades en primavera, durante el Salón de Milán, en lugar de esperar al otoño para hacerlo en su ciudad. Si el año pasado algunas ausencias resultaban preocupantes, en esta edición la deserción de Punt Mobles ha desvelado la crisis sin tapujos. Sus fundadores, los diseñadores Lola Castelló y Vicent Martínez, son dos históricos del diseño español. Lo han visto nacer y no lo quieren ver morir: "Hemos hecho lo contrario que la industria del automóvil. Nadie reconoce la crisis. La de la construcción nos ha tumbado. No tiene sentido presentar novedades cada otoño", aseguran. Son muchos los que creen que un cambio en una casa debe llegar cuando aparece la buena idea que lo hace posible. Y no cuando indica el calendario. Por eso parece cabal celebrar la feria bianualmente.

Pero la dirección del certamen no opina lo mismo. En lugar de echar el freno, la estrategia de la feria ha sido festejar el anuncio de una renovación. Su nueva directora, María José Guinot, una empresaria de Castellón cuya firma, Colección Alexandra, exporta muebles eclécticos, ha anunciado la incorporación de jóvenes a la toma de decisiones. Y los jóvenes de Cul de Sac han rediseñado la feria a tono con su nuevo nombre: Ideas&Pasión. Suerte.

Como en los restos de un naufragio, Gandía Blasco muestra en esta edición la excelente idea de Patricia Urquiola de tejer una alfombra a trozos, como las mangas crecientes de un jersey. Y la pareja de Alsonde2 demuestra con su lámpara Hanglight (luz para colgar) un sistema de iluminación con leds que se tiende con pinzas, que se puede innovar ahorrando energía. Fuera de la feria, Nadadora y Grlab muestran diseños económicos en la galería Color Elefante y la italiana Lago ha montado un apartamento con las piezas modulares y rompedoras que anuncian su desembarco en España. Precisamente en Valencia abrirá su primera tienda.

<i>Mangas, </i>alfombra para Gandía Blasco diseñada por Patricia Urquiola.
<i>Mangas, </i>alfombra para Gandía Blasco diseñada por Patricia Urquiola.

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