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La mafia calabresa hundió barcos con residuos tóxicos en el mar

Las autoridades italianas localizan los restos de una nave cargada con bidones

Un barco sospechoso de contener residuos radiactivos ha sido encontrado frente la ciudad de Cosenza (Calabria), a unos 500 metros de profundidad, por las autoridades italianas. El hallazgo confirma la declaración judicial de Francesco Fonti, un arrepentido de la 'Ndrangheta (mafia calabresa), que en 2004 dibujó a la fiscalía de Potenza (Basilicata) un escenario escalofriante.

El pentito declaró que varios clanes calabreses hundieron al menos tres barcos cargados de desechos tóxicos en el mar, enterraron decenas de camiones repletos de toneles radiactivos en diversas zonas de Calabria, y transportaron naves tóxicas hasta África, especialmente a Somalia y Mozambique. Todo ello, desde mediados de los años ochenta hasta 1997.

Según Fonti, los 120 bidones llenos de basura radiactiva descubiertos ahora frente a Calabria procedían de Noruega, y fueron hundidos por él mismo y por otros miembros del clan Mutu haciendo explotar la nave que los transportaba, llamada Kunski.

Las primeras imágenes, que han sido grabadas por un robot, muestran un gran agujero en el casco y bidones amarillos en el interior. Ahora, las autoridades intentan averiguar qué hay en los recipientes. "Queremos saber lo que hay dentro, si es tóxico y dónde están los otros barcos detallados por el arrepentido", explicaron los responsables de Medio Ambiente en Calabria. El ministerio del ramo adelantó, en todo caso, que no hay ningún peligro para la población.

Fonti facilitó a los jueces el nombre de otros dos barcos, Anne y Euro River, ambos de bandera maltesa, que fueron hundidos en el mar Jónico y en Calabria. Tras comprobarse que su primera declaración es exacta, el arrepentido regresó ayer al programa de protección de testigos de la Justicia italiana.

Datos de un 'arrepentido'

El problema de las naves hundidas a propósito para "limpiar gratuitamente" residuos tóxicos ha sido denunciado en el pasado por los ecologistas. El escritor Roberto Saviano recordó hace poco en España que las mafias "no ignoran ningún aspecto de la cadena productiva", y que la eliminación de residuos produce costes que a veces suponen el 50% del beneficio de las empresas.

El 24 de abril de 2004, en Milán, el arrepentido Fonti, hoy enfermo de cáncer, dio a la fiscal Felicia Genovese los nombres y apellidos de políticos y empresarios que estaban al tanto de la operación ilegal. El testigo citó al senador vitalicio Emilio Colombo, al intermediario Francesco Pazienza, al difunto ex primer ministro Bettino Craxi y al general Ninetto Lunganesi.

Según su testimonio, la base del negocio sucio eran los residuos que procedían de centrales nucleares que habían dejado de funcionar, y se hallaba en el centro de reciclaje de Trisaia, situado en el sur de Italia. La orden de deshacerse de los desechos en el mar partió en principio del propio Gobierno italiano, afirma Fonti, y fue ejecutada por una heterogénea alianza internacional formada por "la mafia calabresa, algunos miembros de los servicios secretos, políticos, banqueros y empresarios nacionales, junto a la mafia rusa y la mafia búlgara".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de septiembre de 2009