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Alerta sanitaria

Consejos para que la pandemia no pare las máquinas

"La diseminación de la enfermedad puede ser rápida e imprevisible y puede producirse en muy poco tiempo", afirma la Guía para la elaboración del plan de actuación de las empresas o centros de trabajo frente a emergencias, elaborada por los ministerios de Sanidad y Trabajo y consensuada con sindicatos y patronal. De suceder eso, "se dificulta el recambio de personal y recursos, especialmente si no está previsto", añade. La solución: tomar medidas con antelación.

"La proporción de adultos trabajadores enfermos, durante determinadas fases de la pandemia, podría ser muy elevada, lo que conllevaría una importante reducción de los trabajadores en activo", advierte el documento, que ofrece pautas para que las empresas elaboren sus planes de actuación.

El objetivo es mantener la productividad. La empresa debe determinar qué áreas y quiénes son los empleados esenciales y cuáles los productos y servicios fundamentales para que, en caso de pandemia, no se interrumpa el funcionamiento. También hay que designar a un coordinador y "prepararse para la ausencia de empleados", por enfermedad o por "aplicación de medidas de contención comunitaria", como aislamientos, cuarentenas, el cierre de escuelas o negocios o la "interrupción del transporte público".

Contacto entre personas

El documento habla también de "modificar la frecuencia y el tipo de contacto de persona a persona", tanto entre los empleados como con los clientes: apretones de manos, reuniones, distribución de las mesas de trabajo en la oficina... La higiene es un punto básico. La guía recomienda "establecer pautas para prevenir la propagación de la gripe en el lugar de trabajo".

Los ministerios sugieren también que los empleados puedan trabajar desde casa o con un horario flexible, por ejemplo con turnos escalonados. Para eso hay que "valorar (...) la mejora de los sistemas de comunicación e información para permitir que los empleados puedan trabajar desde el hogar y que los clientes puedan tener acceso a los servicios sin ir físicamente a su negocio".

"El teletrabajo debe ser voluntario", asegura el adjunto a la secretaría laboral de CC OO, Javier Torres. "Si un trabajador está sano, no lo pueden mandar a casa obligado. Y si está malo, está de baja". Añadió que es más temible "la pandemia de la histeria" que la de la gripe. "Nos da más miedo que alguien trate de modificar las condiciones de trabajo aprovechando el virus".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de septiembre de 2009