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66ª Mostra de Venecia

Una actriz sin proyectos

'Rec 2' devuelve a Manuela Velasco tras dos años de parón

Rec 2 inauguró anoche las Sesiones de Medianoche de la 66ª edición de la Mostra veneciana. No es la primera vez que una película de género puro y duro aterriza en Venecia, un festival sin complejos, y de hecho lo mismo sucedió con la original, Rec ("A Marco Müller le encantaba", reconocen Jaume Balagueró y Paco Plaza, codirectores de la película). El bombazo que supuso el filme en 2007 colocó definitivamente en el mapa a sus realizadores y, sobre todo, a su protagonista, Manuela Velasco, una completa desconocida a pesar de llevar 10 años peleándose en todo tipo de pruebas. Rec convirtió a Velasco en la intérprete del momento, la llevó en volandas hasta el Goya a actriz revelación y la hizo portada de todo tipo de publicaciones. Como acostumbra a suceder, no es oro todo lo que reluce y lo cierto es que desde entonces (y hasta Rec 2) la actriz no ha vuelto a repetir experiencia en un plató de cine.

"No sé qué pasó, pero fue muy duro y me comí muchísimo la cabeza por ello. Me hice ilusiones, pensé que con el Goya y el éxito de la película me llamarían y podría hacer más películas. Lo cierto es que lo único que recibí fueron proyectos de televisión. No es que no me guste la televisión, sólo que deseaba hacer más cine". Velasco luce minivestido para tratar de paliar el asfixiante calor del Lido de Venecia y, probablemente porque ya las ha visto de todos los colores, no tiene pelos en la lengua. "Cometí el error, casi infantil, de buscar en Internet lo que la gente decía de mí y... En fin, que no lo volveré a hacer. Supongo que a mucha gente no le sentó bien que me dieran el Goya".

Nada de lo acontecido logró que Balagueró y Plaza prescindieran de su musa para la segunda parte del taquillazo y ella agradece el rescate con una interpretación medida y matizada, sin gritos ni salidas de tono, quizás para llevar la contraria a aquellos que la desahuciaron a las primeras de cambio. "Me desanimé, y hasta pensé en dejarlo. Concluí que podría trabajar en un videoclub [sonríe]. Y que tendría que dejar el país porque no soportaría ver a mis compañeros currándoselo tras nuevos proyectos".

Velasco vive estos días en Venecia como un regalo. "Cuando llegué de nuevo al edificio donde rodamos Rec fue como entrar en una fiesta donde están todos tus amigos: increíble. Estar aquí es también un sueño; no olvido que no tengo nada esperándome en el horizonte. Al menos sé que si no espero nada de algo que no puedo controlar tendré la tranquilidad necesaria para seguir adelante".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de septiembre de 2009