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La banca española rompe barreras en Estados Unidos

El BBVA se sitúa como el 15º banco tras tomar las riendas de Guaranty

La crisis ha abierto la veda para que la banca extranjera se lance a la caza de entidades en apuros en EE UU. El BBVA disparó en la madrugada del viernes pasado y ha sido el primero en llevarse presa: el banco tejano Guaranty Financial. Y es que el drástico ajuste que vive el sector representa una oportunidad para crecer en un país que es casi un continente. El segundo banco español ya es el decimoquinto de Estados Unidos, en un sector muy atomizado en el que a pesar de los estragos del huracán financiero aún operan más de 8.200 entidades.

A través de su filial BBVA Compass, el grupo que preside Francisco González salió en ayuda del fondo de garantía de depósitos estadounidense (FDIC) para rescatar el banco de Austin, al borde de la quiebra. Los reguladores se comprometen a hacerse con la gran mayoría de las pérdidas derivadas de sus carteras de riesgo. El BBVA añade activos de 12.000 millones de dólares a su red bancaria estadounidense. Y un total de 49.000 millones en depósitos, con lo que asciende cinco puestos en un ránking dominado por Bank of America y Citigroup.

El Santander compra el negocio de banca minorista de BNP en Argentina

Con las 162 sucursales que tiene el Guaranty en Tejas y California, el BBVA Compass sumará 750 oficinas concentradas en el sur, en los siete Estados del conocido como el Cinturón del Sol, la región que más crece de EE UU pero también la más afectada por el colapso inmobiliario. "Es una nueva muestra del compromiso por hacer crecer la franquicia en EE UU", dijo José María García Meyer, directivo del BBVA en el continente americano.

Wall Street interpreta esta operación protagonizada por un banco extranjero como una señal de que el sector empieza a sanar, tras un año de terremoto financiero. Pero convencer a la FDIC no es fácil, y menos para los bancos extranjeros, que deben ganarse su confianza frente a otros actores locales que conocen mejor el terreno. El BBVA demostró el viernes que es posible, lo que podría llevar a los reguladores estadounidenses a dar más protagonismo al capital foráneo en el proceso de limpieza de la banca.

La penetración del BBVA en EE UU arrancó hace cinco años, con la adquisición del Valley Bank californiano y del Laredo National tejano, buscando sacar tajada al filón del público hispano. Tras reforzar su presencia con otras dos compras en Tejas, optó por abrir el prisma y se hizo en 2007 con el Compass. Toda su estructura en el país está integrada bajo esa franquicia.

La compra española más reciente hasta este fin de semana la había protagonizado el Sabadell, que en julio se hizo con la filial del Bank of New York Mellon en Miami (Florida), donde ya controlaba el Transatlantic. El otro gran actor en EE UU es el grupo Santander, que controla el Sovereign. Caja Madrid adquirió también, en plena hecatombe financiera, el City Nacional, dentro de un fenómeno que la revista Forbes calificó recientemente como una "invasión internacional", y que coloca a la banca española como la mejor posicionada para reforzar su presencia en EE UU. De las 14 operaciones realizadas en el sector financiero de 2007, 10 fueron protagonizadas por entidades españolas y cuatro por canadienses, según SNL Financial.

La solidez de la banca española a lo largo de la crisis es una ventaja. Y la fuerte presencia en Latinoamérica es también una garantía. El BBVA controla el mayor banco de México, Bancomer. Y su gran rival, el Santander, suma y sigue en el continente: el viernes anunció que ha adquirido el negocio de banca minorista de BNP Paribas en Argentina, con 30.000 clientes y 484 millones de euros en depósitos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de agosto de 2009