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Paraguay logra que Brasil pague más por la energía eléctrica

El ex obispo de los pobres consiguió algo de riqueza para su país. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, logró este sábado un acuerdo con su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, por el que Brasil triplicará el precio que le paga a Paraguay por la electricidad de la presa binacional de Itaipú, la mayor del mundo. Lugo, que lleva casi un año en el poder, cumplió así una de sus principales promesas electorales y Lula ratificó el papel de líder responsable de su país en Suramérica.

"En sólo 10 meses, gracias a la voluntad política de este Gobierno y del presidente Lula, se ha avanzado lo que fue imposible durante más de 30 años", anunció Lugo en el Palacio de Gobierno de Asunción. Paraguay consume sólo el 5% de la mitad que le corresponde de la energía de Itaipú, que genera 100 millones de megavatios/hora por año. Paraguay tiene que vender el excedente a Brasil, según el tratado que impulsó la construcción de la hidroeléctrica en 1966. Con el nuevo acuerdo, Brasil le pagará a partir de 2010 a Paraguay 250 millones de euros anuales por la energía cedida, en lugar de los 85 millones actuales. Lugo prometió que destinará los nuevos recursos al desarrollo social de su país. Además, Brasil se compromete a modificar una ley para que Paraguay pueda vender directamente en el mercado libre de Brasil, en lugar de tener que abonarle un precio fijo a la estatal brasileña Eletrobras. Este proceso de liberalización será gradual.

El pacto refuerza al presidente Lugo y triplica los ingresos para Asunción

Lula, que había viajado a Asunción para la cumbre de Mercosur, calificó de histórico el acuerdo. "Los países mayores tenemos la obligación de ayudar a los países de economías menores para que puedan dar un salto de calidad en su capacidad de desarrollo, iniciativa y competitividad. A Brasil no le interesa desarrollarse sin sus socios", mencionó Lula, que recordó que años atrás había convenido, pese a las críticas internas, que su país pagara mejor a la Bolivia de Evo Morales por su gas. Brasil también se comprometió el sábado a aportar 315 millones para construir una línea de transmisión eléctrica de 500 kilovatios desde Itaipú a Asunción, que aumentará el abastecimiento y reducirá el precio de la energía en la capital paraguaya.

Pero Lugo reconoció que no se pusieron de acuerdo en todo. Brasil no cedió a la reclamación paraguaya de que se pueda exportar la energía de la presa binacional a terceros mercados, como Argentina y Chile. El Gobierno de Lula sólo admitió esa posibilidad a partir de 2023, cuando caduque el tratado de 1966. El acuerdo entre Lula y Lugo deberá ser ratificado por los parlamentos de ambos países. En el Congreso de Brasil puede generarse una discusión acerca del encarecimiento de la energía que pagará el rico e industrializado sureste brasileño.

Lugo venía desgastado por una feroz oposición dentro y fuera de su Gobierno y por el escándalo que desataron las denuncias de que había concebido tres hijos cuando era obispo (sólo un caso ha sido reconocido por el jefe de Estado). El acuerdo de Itaipú lo fortalece. Ahora deberá afrontar otro de los desafíos que se impuso. "¡Cómo quisiera lograr lo que logró Lula en Brasil, como es bajar el índice de la pobreza!", reconoció Lugo al anunciar el pacto con su par brasileño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de julio de 2009